carlos de inglaterra nacido para reinar

¿Está Carlos de Inglaterra preparado para tomar el relevo de su madre?

Aunque resulta innegable que carece del carisma de su primera mujer, ni goza de la admiración que despertaba Lady Di, Carlos de Inglaterra posee grandes aptitudes, algunas muy desconocidas por el gran público, para convertirse en un perfecto rey.

Hijo de reina y nieto de rey, todo lo que ha hecho Carlos de Inglaterra en sus 72 años de vida ha ido encaminado a ocupar algún día el trono de su país.

A los tres años fue proclamado heredero de la Corona y desde entonces se prepara para la sucesión: “Aprendí todo como lo hacen los monos: mirando a mis padres”, ha declarado. Sin embargo, su linaje y exquisita formación no le han valido para ganarse el cariño de los británicos.

Lady Di le robó la popularidad

Su fallido matrimonio con Diana de Gales y la aventura que mantuvo con la que después sería su esposa, Camilla Parker-Bowles, le convirtieron en el malo de la película y le valieron el odio de gran parte del los británicos. Pero a él le dio lo mismo. Aún a riesgo de perder la corona, el príncipe Carlos luchó por estar junto al gran amor de su vida, y lo consiguió.

Si en 1981 su mediática boda con “la princesa del pueblo” fue solo una representación –llegó a comentar a un amigo que no amaba a Diana, pero que creía que podía llegar a hacerlo-, 24 años después, el 10 de abril de 2005, se casaba por fin enamorado.

“Ella es una mujer encantadora y con gran sentido del humor. Es un enorme apoyo y ve el lado divertido de la vida, gracias a Dios”, son algunas de las palabras que el heredero ha dedicado a su actual esposa.

Del odio al amor de su pueblo

Precisamente su perseverancia y su espíritu luchador –no descansa hasta conseguir lo que quiere- es lo que, poco a poco, le ha ayudado a reconciliarse con su pueblo. Los que antes veían a Carlos de Inglaterra como un personaje frío y calculador, hoy le ven como un hombre valiente capaz de dejarlo todo por amor.

Además, su faceta solidaria, cada vez más visible, también ha servido para mostrar a un heredero sensible a los problemas reales. En 1976, fundó The Prince’s Trust, con el objetivo de ayudar a jóvenes desfavorecidos.

Desde entonces ha creado una red de fundaciones que recauda más de 120 millones de euros al año y que está involucrada en múltiples sectores, desde la educación hasta la lucha contra el cambio climático: “No queremos dejar un mundo cada vez más disfuncional a nuestros nietos”. Es la cara más solidaria de este eterno aspirante al trono.