Mundial de F1 en Austria

El gobierno austriaco esta muy cerca de dar luz verde a las dos carreras, con las que daría comienzo el Mundial de F1

Aunque no se ha dado luz verde de forma oficial para el Gran Premio de Austria 2020 de F1, parece que solo sera cuestión de tiempo. Todos las partes implicadas quieren organizar las carreras para julio, y sólo se espera a la aprobación del gobierno austriaco.

La decisión esta en estos momentos en manos de dos ministerios de Austria, el de salud y el de deportes. En concreto en el Ministro de Asuntos Sociales, Salud, Atención y Protección del Consumidor, Rudolf Anschober, y en el Vicecanciller de Austria y Ministro de Artes, Cultura, Servicio Civil y Deporte, Werner Kogler.

Ambos han declarado que los planes para celebrar las dos carreras con las que daría comienzo el Mundial de F1 de este 2020, programadas para los días 5 y 12 de julio, van por buen camino y están muy cerca de que se les de luz verde.

En unas declaraciones realizadas por Kogler a la compañía de radiodifusión austriaca ORF, este comentaba lo siguiente al respecto:

“Hay reglamentos de entrada y salida, disposiciones para el alojamiento y la restauración. Si todo esto se cumple, desde nuestro punto de vista nada se interpondrá en el camino de una carrera. Estamos para facilitar, no para impedir. La organización nos ha enviado la petición e intentamos dar una respuesta lo antes posible”. 

Evaluando la situación para tomar una decisión

Como todos los fans de la F1 ya sabrán, entre otras decisiones de seguridad se ha decido que las carreras se disputaran sin público presente, y los equipos vendrán con mucho menos personal del que suelen llevar habitualmente.

En referencia a esto, el ministro Anschober comentó que las medidas de distanciamiento social “no deberían ser demasiado difíciles” en el Red Bull Ring, ya que que cada equipo se limitará a sólo 80 personas en el lugar.

Anschober añadió que aún están evaluando la situación, pero que están haciendo todo lo posible para tomar una decisión a tiempo. Aunque el gobierno austriaco permite la asistencia de hasta 500 personas a los eventos, la organización quiere una carrera sin público.