Los organizadores de la ronda austriaca tomarían unas medidas especiales si el mundial arranca allí

Tras el aplazamiento y cancelación de nueve carreras del Mundial de F1 2020 por la pandemia del coronavirus, la fecha más cercana para que pueda dar inicio el campeonato sería el 28 de junio, día en que se celebraría el GP de Francia.

Sin embargo y tal y como ya sucedió con los aplazamientos de los GPs de Bahrein, China, Vietnam, los Países Bajos, España, Azerbaiyán y Canadá, y las cancelaciones de Australia y Mónaco, la ronda francesa parece que seguirá por el mismo camino.

Por lo tanto ahora mismo las cosas se están centrado más en un plan, para que Austria celebre una o incluso dos carreras a puerta cerrada en el circuito Red Bull Ring, y con ellas se pueda dar inicio la temporada.

Las conversaciones sobre el evento con las autoridades locales están siendo dirigidas por el asesor de deportes de motor de Red Bull, Helmut Marko, quien afirmaba recientemente en una entrevista que se están considerando para ello medidas especiales.

Dos grandes premios bajo medidas especiales

Entre esas medidas destacan la ausencia de publico, de invitados y de medios de comunicación. También incluiría asegurar que el personal de la F1, esté “relativamente aislado” de la población que vive cerca de la pista.

A todo esto se sumaría la posible obligación del uso de máscaras faciales, y el personal podría tener que presentar certificados de salud que confirmen que no están contagiados por el COVID-19.

El asesor indicó en la entrevista para el portal Motorsport, que “La comunidad de la Fórmula 1 tiene miedo de ser infectada y quiere aislarse lo más posible”.

Si finamente se celebran esas dos carreras en Austria, que tendrían lugar el 5 y 12 de julio, el personal de la F1 podría alojarse en hoteles cercanos a la pista de Red Bull Ring, y podrían quedarse allí durante quince días.