Jorge Lorenzo

El piloto no podrá disputar ninguna carrera con Yamaha este año, tras anularse las plazas de piloto invitado

La última decisión tomada por la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) sobre quienes podrán participar en las carreras de MotoGP, Moto2 y Moto3, ha afectado de lleno al piloto mallorquín Jorge Lorenzo.

La FIM decidía en la mañana de hoy viernes 15 de mayo anular las plazas de piloto invitado (wild cards) a esas carreras este año, por lo que solo podrán participar en ellas los pilotos titulares de los equipos.

Por ese motivo el balear no podrá regresar para competir en alguna carrera como tenía previsto, tras firmar como piloto de pruebas para Yamaha. Lorenzo esperaba volver a la pista con sus rivales en la Yamaha M1, después del desafortunado año en Honda que le llevó a retirarse.

En la misma situación que Jorge están los otros probadores oficiales: Michele Pirro (Ducati), Stefan Bradl (Honda), Dani Pedrosa (KTM), Sylvain Guintoli (Suzuki) y Bradley Smith o Lorenzo Savadori. Uno de estos dos últimos podría ser el sustituto del descalificado Iannone, según lo que decida Aprilia.

Futuro incierto tras esta decisión de la FIM

A esa anulación de las ‘wild cards’ se añade, que el desarrollo de las motos se ha congelado para el 2020 y fuertemente reducido para el 2021. Por estos motivo, Lorenzo y los demás pilotos mencionados estarían prácticamente en una situación de paro.

El piloto balear se mostró apenado por no poder correr con Yamaha en el circuito de Montmeló: “Lástima, tenía muchas ganas de volver a correr con Yamaha en, pero está claro que hubiera sido una locura hacerlo sin haber probado la moto antes del fin de semana”.

El piloto mallorquín de 33 años también dejó sombras sobre su futuro con Yamaha: “Por el momento tengo que hablar con Yamaha de nuevo, para ver si podemos seguir trabajando juntos en el equipo de pruebas el año que viene”.