marlene dietrich el angel azul del cine

La berlinesa considerada como una de las divas más importantes de todos los tiempos.

Marlene Dietrich marcó una época, una forma de cantar, una forma de maquillarse y hasta luchó por la paz contra su país desde el bando contrario cantando en su propio idioma.

La berlinesa tuvo amantes de ambos sexos tan famosos como ella, desde Dolores del Río o Frida Kahlo hasta Yul Brinner, Gary Coooper. John Wayne.

Su hija, Maria Riva, escribió una biografía que para muchos fue interpretada como una especie de venganza donde daba cuenta de su interminable lista de amantes. Fue durante muchos años pareja de Erich Maria Remarche, el autor de la novela sobre la guerra más bella y aterradora que jamás se ha escrito “Sin novedad en el frente”.

Ella, a su vez, fue la intérprete de una de las canciones más emotivas sobre este tema “Sag mir wo die blumen sind” (Dime donde están las flores). Nacida en 1901, se llamaba realmente Marie Magdalene Dietrich, e inició su carrera en el mundo del espectáculo cuando solo era una niña de once años que a pesar de su corta edad ya sabía tocar el violín.

Unos comienzos difíciles

Trabajaba en una orquestina que amenizaba las sesiones de cine mudo, pero fue despedida a las pocas semanas de ser contratada. Una lesión de muñeca arruinó su carrera como músico. Pero comenzó a trabajar en diversos cabarets y después dio el salto al mundo del cine.

La imagen de mujer fatal tan en boga en los cabarets berlineses en la época de entreguerras, así como la ambigüedad y el travestismo marcaron la posterior imagen pública de una mujer que escandalizó en su época vistiendo como un hombre, con una femineidad inigualable, jugando como nadie un as que explotarían después otras muchas estrellas siguiendo su estela.

El estrellato le llegó de la mano del afamado director Josef von Sternberg, su compatriota con la película El Ángel Azul, rodada en 1930, donde interpretó a la cabaretera Lola-Lola. La película sería prohibida en Alemania por el régimen nazi. Solo estuvo casada en una ocasión, con Rudolf Sieber, entre 1923 y 1976, el padre de su hija. Fue el suyo un matrimonio abierto, y mantuvieron una magnífica relación, pese al divorcio, hasta el final de sus días.

Marlene Dietrich y su obsesión por la perfección

Se dice de ella que para potenciar sus pómulos se extrajo las muelas del juicio, que apenas comía para mantener su esbelta figura (esto lo refleja su hija María en su libro) y que destrozó el corazón de muchos hombres. Trabajó en más de sesenta películas y al final de sus días siguió cantando por todos los escenarios del mundo, incluso a pesar de los graves problemas circulatorios que sufrían sus piernas, con varices en las arterias.

Unas piernas que a pesar del paso del tiempo seguían conservando casi el magnífico aspecto de su juventud, cuando fueron calificadas como las más bellas del mundo. También la interpretación de la canción Lili Marleen, un tema alemán popularizado durante la Segunda Guerra Mundial cuya música fue escrita en 1937 para acompañar la letra de una canción escrita por un soldado alemán en 1915.

Marlene Dietrich murió a los noventa años de edad en su apartamento de la Rue Montaigne de París. Hacía mucho tiempo que se había retirado de la esfera pública, como hiciera Greta Garbo, para mantener incolume la leyenda. Su féretro fue cubierto con la bandera de los Estados Unidos, y trasladado después a Alemania.

Miles de personas se agolpaban a las puertas de La Madeleine. No hay que olvidar que luchó contra el nazismo y cantó para las tropas aliadas. Llegó a recibir una medalla por parte del Gobierno de Israel por luchar en contra de las ideas antisemitas del régimen nazi. Su actitud no fue muy comprendida en su país. Cuando actuó en la RFA fue abucheada , algo que no le ocurrió, al contrario, en la RDA.