10 útiles consejos para tener unos pies sanos y sin complicaciones

Los pies soportan todo el peso, aguantan largas caminatas y sufren las consecuencias de nuestros tacones. ¡Dedícales todo el tiempo y cuidado que se merecen!

Los pies son los grandes olvidados si hablamos de cuidados estéticos. Es una de las partes más descuidadas con molestias consecuencias que sufrimos, sobre todo, cuando el frio amenaza con agrietar la piel y resecar aún más su fisonomía.

Cambiamos de calzado, pasando de uno cerrado a uno abierto o viceversa, prescindimos de calcetines o medias que los protegen. Así, pueden sufrir rozaduras, ampollas y hasta diversos contagios.

Con estas recomendaciones, podrás disfrutar de unos pies sanos, eso sí, no te olvides de una buena hidratación y exfoliación, que son el máximum si queremos ue no aparezcan consecuencias indeseadas como dolorosas grietas, callos, ojos de gallos o culquer otra dolencia cutánea asociadas al pie.

Consejo para tener unos pies sanos y bien cuidados

1.Uñas encarnadas. Aparecen con mayor frecuencia en los dedos gordos. Es muy importante cortar las uñas en forma recta. Para calmarlo, corta un limón por la mitad e introduce el dedo durante unos 20 minutos. Después, lávalo con agua muy fría.

2. Sudoración excesiva. Los pies acumulan muchas glándulas sudoríparas. En personas que sudan mucho, se produce una humedad elevada que acarrea problemas secundarios, como grietas interdigitales. Los antitraspirantes te ayudarán a controlar la sudoración.
3. Un buen calzado. Reserva los tacones altos (más de 4 cm.) para las ocasiones especiales. Evita también el uso diario de calzado deportivo cerrado y cambia a uno que deje a los pies transpirar. Elige un material con fibras preferiblemente naturales, con una suela flexible. Si utilizas calcetines, mejor que sean de hilo o de algodón.

4. Pieles secas. Esta sequedad extrema se refleja, sobre todo, en talones, con bordes blanquecinos y acumulación de hiperqueratosis (durezas en la piel). Mete en tu neceser una piedra pómez y después del baño, con la piel reblandecida, date suaves masajes para limar las asperezas.

5. Cuidado con los hongos. Es una de las complicaciones más comunes. Para evitar su contagio
y el de los papilomavirus, utiliza chanclas de goma en piscinas, saunas y zonas públicas. También, en hoteles, especialmente, si hay moqueta. Nunca compartas toallas o calzado. Y, después del baño, procura secarlos bien, sobre todo, entre los dedos.

6. Cremas de noche. Dedica unos minutos diarios a darte alguna crema. Si te aplicas nutritivas específicas, es mejor que sea por la noche para evitar aumentar la sudoración que provoca si es durante el día.

7. No a las ampollas. Suelen salir debido a la fricción de la piel contra los zapatos. La piel se levanta acumulando líquido debajo. Atraviesa con una aguja desinfectada y cubre con un apósito. Si se deben al sol, acude al médico y no las toques.

8. Deliciosos masajes. Elige aceite, crema o bálsamo, y extiende el producto por el empeine, la planta y cada uno de los dedos. Presiona los puntos doloridos
de los pies con los dedos de las manos. Estos masajes suaves, pero firmes, te ayudarán a eliminar toxinas y mejorarán tu circulación sanguínea.

9. Paseos en la playa. Uno de los ejercicios más beneficiosos es andar descalza, especialmente, a la orilla. Es el mejor exfoliante natural. Caminar descalza ayuda a eliminar las callosidades. Los paseos por la orilla ablandarán tus durezas, que tendrán mejor aspecto. El uso tópico de infusiones de manzanilla te calmarán y ayudarán reducir las molestias.

10. Mejora la circulación. Si te has levantado con los pies hinchados, prueba con estos sencillos ejercicios. Anda de puntillas durante 5 minutos, salta a la comba, date baños con agua templada o haz rodar una pelota de tenis bajo tus pies, desde la punta de los dedos hasta el talón. Estos ejercicios muy sencillos, requieren poco sacrificio, pero tienen consecuencias muy positivas, como activar la micro- circulación sanguínea.