Anabel se enfrenta a Felicia

Anabel una joven que no tiene ningún pudor

Anabel ha demostrado una vez más que es una joven caprichosa, con mucho desparpajo y bastante espabilada. Desde que la joven llegó al barrio, no deja de meterse en donde no la llaman. En una joven soberbia y muy hipócrita con un oculto pasado, del que mucho tiene que callar, aparentemente lleno de ‘travesuras’, motivo por el cual su padre, Marcos, tuvo que dejar México.

Si hay alguien que podía soltarle a Felicia todo lo que Camino no le ha contado, esa es Anabel. Alguien le tenía que echar en cara y poner en su sitio a Felicia, por lo desgraciada que está siendo su hija Camino, debido a los perjuicios y el aparentar lo que no es.

Anabel arremete contra los invitados a la fiesta y sobre todo, contra Idelfonso

Cuando Soledad, la sirvienta, le recuerda a Anabel que debe relacionarse con los invitados de su padre, la joven empieza a alterarse y a lanzar críticas hacia todos: “Todos son unos falsos, igual que en México. Míralos, matrimonios por conveniencia, gente que se engaña, vecinos que no hacen más que criticar a los demás, padres enfrentados con hijos, pero todo el mundo aparentado que es feliz, que nada oculta.”

Posteriormente, cuando Camino la intenta tranquilizar…le responde a su amiga: “¿acaso miento Camino?, absolutamente son unos falsos, vosotras dos incluidas”, refiriéndose a Camino y Soledad, la criada.

En el momento en el que Idelfonso se acerca a Camino para que vaya con él, Anabel la emprende contra él: “es curioso que el hable de vergüenza cuando no ha dudado en engañar a su propia esposa”, le reprocha en la cara a Idelfonso.

¿qué clase de hombre oculta a su mujer antes de casarse semejante tara?, un medio hombre, alguien que perdió la hombría en la guerra”…

Anabel no se achanta ante Felicia y le suelta a la cara la verdad sobre Camino que ella no quiere ver

Anabel acude con su padre al restaurante de Felicia para pedirle perdón por lo ocurrido. Sin embargo, en cuanto Felicia la ve, le deja claro que no la piensa perdonar, y tampoco acepta las disculpas de la joven.

Por tanto, Anabel, deja a un lado las disculpas y le suelta en la cara a Felicia toda la verdad: “Yo no mentí, todo era cierto. Idelfonso sufrió un accidente de guerra que lo mutiló dejándolo impotente. Si tanto le importa la verdad, por qué no lo coteja. Usted es la única causante de la infilecidad de su hija”.

La obligó a casarse con alguien que no amaba condenándola a la desgracia. No quería la verdad…pues ahí la tiene”

'Acacias 38': Anabel pone en su sitio a los vecinos y no se achanta ante Felicia: "no quería la verdad, pues ahí la tiene"
Anabel se enfrenta a Felicia