Acné en adultos ¿Por qué me salen granos si ya no soy adolescente?

El acné en adultos es más común de los que te imaginas. Conoce sus posibles causas y la manera de mantenerlo bajo control

El acné en adultos. Esos molestos granos y las reacciones cutáneas no son patrimonio exclusivo de los adolescentes. Ni son alergias, ni exceso de sensibilidad. Es simple y llanamente acné adulto. La herencia genética, los desórdenes hormonales, el estrés continuado y ¡ser mujer!, parecen estar detrás de esta patología. Pero tranquila, hay solución.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es el motivo que está provocando que aparezcan estas lesiones en nuestra pies. Deberás consultar a un profesional en dermatología para que te diagnostique el motivo y ponerte en sus manos.

Quizás ya sepas el motivo y debes controlar estos brotes que aparecen de vez en cuando. Pues tenemos lo que buscas porque en este artículo te vamos a aconsejar e informar, de la manera más efectiva de deshacerte de tan antiestético enemigo.

¿Por qué se produce el acné adulto?

El acné es una consecuencia de la producción excesiva de sebo por las glándulas sebáceas. Los folículos pilosos se obstruyen y dan lugar a los antiestéticos comedones. Y cuando la punta de ese comedón blanquecido se va oxidando por efecto del contacto con agentes externos, se vuelve negro y aparecen las llamadas espinillas.

Lo normal es que se padezca en la juventud, momento de cambios hormonales y variaciones morfológicas importantes. De hecho, según datos de la AEDV (Asociación Española de Dermatología y Venereología), el 80 % de los adolescentes españoles, entre 12 y 18 años, lo sufre.

Pero a lo largo de la vida se pueden sufrir episodios del llamado acné adulto, especialmente si eres mujer (una de cada 10 lo sufrirá pasados los 30 años de forma recurrente). Además, se puede agravar si sufres estrés y tienes la piel mixta o grasa.

¿Y por qué me sale a mí acné adulto?

Porque eres mujer, tienes cambios hormonales, seguramente sufres estrés, te alimentas regular y tienes tendencia a la piel grasa…. ¿Quieres más motivos?

1. Además de los brotes de acné puntuales en los días de la menstruación o durante los meses de embarazo, hay que sumar los que se producen por el inevitable estrés, el mal del siglo. ¿La causa? Porque nuestro sistema nervioso influye: el estrés provoca un aumento de la producción sebácea, ya que el estrés psíquico permite la liberación de neuropéptidos que pueden mantener el acné.

2. Tampoco hay que olvidar que ciertos anticonceptivos generan acné, en cuyo caso la visita al ginecólogo resulta imprescindible. Por su parte, hay algunos de ellos que incluso ayudan a combatir los brotes de acné adulto, pues ayudan a la disminución de las glándulas sebáceas.

3. Y no hay que descuidar la higiene. Tocarnos la cara con las manos sucias, hablar mucho por el móvil –lo dejamos en cualquier lado– y acostarnos sin desmaquillar son hábitos inadecuados que acaban obstruyéndonos los poros de suciedad, grasa y bacterias.

Tanto en la adolescencia como cuando crecemos, el acné adulto puede resultar una patología que incapacite y acompleje. Por eso hay que intentar corregirla y tratarla antes de que, además de un problema físico, se convierta en uno psicológico.

4. Utilizar cosméticos inapropiados para nuestro tipo de piel también es nefasto: si tienes la piel mixta o grasa y te aplicas un producto que estimule la producción de las glándulas sebáceas, aparecerán más granitos.

5. Fumar parece que tiene influencia directa. El 66% de los casos de acné adulto se dan en personas fumadoras, explica la Dra. Brouard, farmaceútica.

¿A qué zonas afecta el acné adulto?

Especialmente a la frente y a la barbilla y la mandíbula. A diferencia de los simples granitos, el acné es más intenso y se palpa como un nódulo.