Alba Carrillo
Alba Carrillo en 'Ya es mediodía'.

La modelo afirma que tras su paso por la isla le costó inicialmente calzarse, vestirse y dormir

La modelo y colaboradora del programa ‘Ya es mediodía‘ de Telecinco, Alba Carrillo, fue una de los 16 concursantes que participó en el reality ‘Supervivientes’ celebrado en el año 2017.

La madrileña de 33 años se convirtió ademas en una de las protagonistas de esa edición. Alba fue una de los tres finalistas de aquella edición, junto a Laura Matamoros y al ganador José Luis Losa.

La madrileña estuvo muy cerca de llevarse el gran premio de la final, valorado en 200.000 euros. Pero lo que no podía esperar Carrillo es que la vuelta a casa después de tres meses de concurso en Honduras, le fuera a dejar secuelas durante un tiempo.

Con la final de ‘Supervivientes 2020’ a la vuelta de la esquina, la colaboradora madrileña ha querido hablar sobre ello en el programa ‘Ya es mediodía’, y también de su experiencia en el realty.

Aunque Alba reconocía que para ella fue sin duda una experiencia enriquecedora, también indicó que el regreso a casa no fue inicialmente nada fácil ya que el concurso le había dejado secuelas.

Alba llegó a sentir algo de “miedo” al regresar a la vida normal

Alba indicó en el programa donde trabaja como colaboradora y que presenta Sonsoles Ónega, que su paso por ‘Supervivientes 2017’ fue “una experiencia mágica” pero que cuando todo finalizó su regreso a casa fue complicado.

La madrileña contó que una de las cosas que más problemas le creó inicialmente, fue vestirse y ponerse unos zapatos. Tras unos meses en una isla y sin esa rutina diaria que tenemos todos, vestirse y calzarse le resultó “raro”.

Pero ese no fue el único problema con el que se encontró Carrillo, quien también confesó que a la hora de dormir le costaba mucho coger el sueño: “Dormía en el suelo con el cojín. De hecho, hasta cambié de colchón. Me tuve que poner uno muy duro”.

Aunque ahora ya lo ve como un episodio que tuvo que superar, y bromeaba con sus compañeros del programa sobre ello, la modelo madrileña afirmó que en aquel momento ese regreso a la vida normal le llegó a provocar algo de “miedo”.