Alejandra Rubio no se achica y contesta a las críticas de algunos colaboradores de ‘Sálvame’

La hija de Terelu respondió este pasado fin de semana en el programa ‘Viva la vida’ a las críticas que ha recibido

En los últimos días la hija de Terelu Campos, sobrina de Carmen Borrego y nieta de María Teresa Campos, Alejandra Rubio, ha sido el centro de duras críticas por parte de algunos de los colaboradores habituales de ‘Sálvame‘.

Estos han sido muy críticos con la presunta mala actitud que la joven ha mostrado en diversos momentos, dentro de las instalaciones del grupo Mediaset España. Relacionado con ese presunto mal comportamiento que ha mostrado, Belén Esteban incluso le recomendó que retomara los estudios ya que el mundo de la televisión es inseguro.

Una de las colaboradoras de ‘Sálvame’ mas críticas con Alejandra ha sido Lydia Lozano, quien ha llegado a afirmar que la hija de Terelu la llamó en algún momento «vieja de mierda».

Tras ese aluvión de criticas durante varios días, era de esperar que la joven diera su opinión sobre ello. Así lo hizo este pasado fin de semana en el programa donde trabaja como colaboradora, ‘Viva la vida‘.

Alejandra niega que sean verdad los malos comportamientos que se le atribuyen

A pesar de llevar poco tiempo en esto de la televisión, si algo ha demostrado hasta el momento Alejandra Rubio es que no se achica ante las criticas. Posee personalidad y hace gala de su carácter cuando es necesario. Por eso se esperaba con interés las respuestas de la joven a esas críticas, y estas no se hicieron esperar.

Sobre las palabras de Lydia Lozano, la nieta de María Teresa Campos indicó que nunca le dijo esas palabras ya que no entran en su vocabulario: «Habré dicho otra cosa, pero nunca eso. Esa forma de hablar no es parte de mi vocabulario».

En cuanto a los malos comportamientos que se le atribuyen, como por ejemplo los aires de superioridad, la joven colaboradora del programa que presenta Emma García respondía lo siguiente:

«Es muy fácil decir que ‘la hija de’ viene aquí con aires de superioridad, a que le enciendan el cigarro y le pongan el abrigo. Yo nunca he tenido esa actitud».