Alopecia femenina, conoce sus causas y cómo combatirla

Cada día son más las mujeres que sufren alopecia androgenética

Cada vez es más frecuente que mujeres sufren la denominada alopecia androgenética. Para frenar la caída del cabello, se someten a tratamientos farmacológicos, o recurren a la cirugía para repoblar aquellas zonas donde han perdido densidad capilar. Una nueva enemiga nos acecha, descubre cómo plantarle cara.

Las consultas de las mujeres a los especialistas en salud capilar han aumentado en los últimos años. Y es que cada vez hay más féminas que sufren alopecia, lo que es motivo de inseguridades y complejos, ya que socialmente está menos aceptada que en los hombres.

Y es que todos los días se nos pueden desprender del cuero cabelludo una media de 80 cabellos,  por lo que en un año podríamos perder cerca de 30.000. Si esos cabellos no tuvieran capacidad de regeneración podríamos quedarnos calvos en tres años, pues se calcula que tenemos unos 100.000.

Es decir, el cabello se cae diariamente, pero también crece pelo nuevo. La alopecia se produce cuando no nace pelo nuevo, lo que provoca que con el paso del tiempo vaya habiendo zonas que se queden calvas o con poca densidad de cabello.

A diferencia de los hombres, que sufren calvicie en las entradas y la coronilla, las mujeres siempre conservan la primera línea de implantación en la zona de la frente. Es en la zona media y la coronilla donde tienen menos densidad capilar.

Causas principales de la alopecia femenina

Los factores que están detrás de la alopecia femenina son dos: el genético,  se sabe que la calvicie se hereda a través del cromosoma X, es decir, se transmite por vía materna; y el hormonal. La carga de trabajo de la mujer, no sólo en el mundo laboral, sino cuidando a los hijos, además de las tareas del hogar, está provocando que se despierten mecanismos de sensibilidad a las hormonas masculinas (los andrógenos) y se produzca una fibrosis alrededor del folículo piloso.

¿Se puede frenar y revertir la alopecia en las mujeres?

Hay que recurrir a la opinión de un experto, cuando notemos falta de densidad capilar o zonas donde ya se ve el cuero cabelludo. El especialista hará estudios hormonales con el fin de comprobar si hay alguna alteración endocrina, pues en ese caso hay tratamientos antiandrógenos que podrían ser muy efectivos.

Un fármaco que se recomienda para prevenir la alopecia en mujeres es el compuesto denominado minoxidil, un tratamiento tópico que tiene una gran eficacia para ralentizar la caída. Por este motivo es tan importante acudir a tiempo a un especialista, los fármacos previenen la alopecia, pero una vez que se ha perdido el cabello la única solución es la cirugía capilar, trasplantar pelo de un sitio a otro.

El microinjerto capilar como única solución si ya hemos perdido mucha densidad de cabello

El microinjerto capilar consiste en coger una tira de piel de unos 25 cm de largo y 1 cm de ancho de la zona occipital y hacer una sutura. Luego se divide esa piel en trozos más pequeños que se llaman unidades foliculares (tienen 1, 2 o 3 cabellos) y se van haciendo más de 1.500 pequeñas heridas en la zona a repoblar para implantar esos microinjertos.

La operación, que tiene un coste aproximado de 6.000 euros, dura cinco horas y se realiza con anestesia local. Esta técnica también se realiza en las cejas, donde hay mujeres que, debido a enfermedades tiroideas, cicatrices o un exceso de depilación, han perdido el pelo, el trasplante ayuda mucho, pues las cejas son importantes en la fisionomía de una mujer.

Cambios hormonales: cruciales en la pérdida de cabello

Embarazo y menopausia son la cara y la cruz de la salud capilar. Si has pasado un embarazo, habrás notado que tu pelo estaba especialmente bonito en ese momento, esto se debe a que el organismo produce progesterona, lo que hace que el cabello brille más y no se caiga.

Tras el parto deja de producirse esa hormona y todo el pelo que no se ha perdido durante la gestación (unos 20.000 cabellos) se cae de golpe. Por el contrario, durante la menopausia la ausencia de estrógenos afecta a la pérdida del cabello, por lo que deberemos tomar complementos vitamínicos.

Verdades y Mentiras sobre la caída del cabello en las mujeres

Internet nos permite investigar a fondo lo que nos interesa pero también nos abruma con información incorrecta. Te desvelamos los principales mitos sobre el cuidado de tu cabello.

1. ¿El uso de secador favorece la caída del cabello? El uso no, pero el abuso sí. Lo que sucede, es que si usamos el secador demasiado caliente y demasiado cerca del pelo dañaremos su cutícula y lo volveremos quebradizo.
2. ¿El uso de tintes hará que pierda más cabello? Nunca, porque los tintes afectan al cuerpo del pelo y nunca al folículo piloso. Si bien, los que incluyan amoniaco estropearán su estructura.
3. ¿El alcohol y el tabaco son perjudiciales para mi melena? Absolutamente. Porque ambos contribuyen a la deshidratación y al debilitamiento de nuestro cabello.

¿Cómo evitar o ralentizar la pérdida de cabello?

1. Higiene frecuente. Éste es un punto importante que desmantela falsos mitos, como que cuanto más se lava el pelo más se cae, pues sucede todo lo contrario. El especialista recomienda el lavado de cabeza al menos cada dos o tres días, ya que no solo se reduce la caída, sino que también se produce una menor descamación del cuero cabelludo, por lo que se evita la caspa. Además, el lavado elimina la grasa.
2. Tener una buena salud física y emocional.
3. Seguir una alimentación equilibrada.
4. Realizar un análisis de sangre cada ocho meses para comprobar que no haya insuficiencia de los depósitos de hierro, hay mujeres que con la menstruación pierden mucho hierro y padecen anemia ferropénica. Si hubiera déficit, habría que tomar por vía oral un suplemento de hierro (consultar con tu médico de cabecera o especialista dermatólogo)
5. Elegir dos champús que sean de uso frecuente e ir alternándolos para que no se habitúe el cuero cabelludo ni el pelo. Contrariamente a lo que se piensa, los tintes, los secadores o las permanentes no suponen un problema siempre y cuando no afecten a la raíz del cabello.