Ana Rosa Quintana se olvida del lema ‘Tolerancia Cero’

Nadie está preparado para sufrir el maltrato de un hijo

El testimonio relatado por Rocío Carrasco está dejando ver la cara oculta de ciertas personas y el doble juego de otras tantas. Estamos escuchando barbaridades sin ningún tipo de escrúpulos y una total falta no solo de empatía sino también de respeto a todas esas personas maltratadas. Ya no hablamos de tener empatía con la historia de Rocío Carrasco, se trata de ser humanos y comprender el horror que puede sentir una persona cuando alguien te levanta la mano.

Un horror que en muchos casos se repite día tras día, en silencio y sin recibir la ayuda de nadie. Algo que soportan con mucha valentía, viviendo en el horror y tratando de salir a flote como pueden, ¿Quiénes somos los demás para cuestionar a esa víctima?¿Qué derecho tenemos a quitarle el papel de víctima?.

¿Cómo se puede recuperar una persona de algo así? ¿Cómo es vivir 24 horas del día siempre con el miedo?. Ni lo he vivido y espero que nunca tenga que hacerlo. Tristemente, esta es la historia de Rocío Carrasco, cuyo testimonio está haciendo que muchas personas se animen a denunciar el horror que también están sufriendo.

Ana Rosa Quintana se olvida de que el maltrato nunca está justificado y que cualquier tipo de maltrato siempre hay que denunciarlo, venga de quien venga

Este lunes, Ana Rosa Quintana ha vuelto a sentenciar a Rocío Carrasco con unas  declaraciones que no están haciendo nada bien a todas aquellas personas que han sido y son maltratadas. «Son los responsables mientras los hijos vivan, desde el principio hasta el final, hagan lo que hagan, se porten como se porten y digan lo que digan», comentaba la periodista sin ningún tipo de miramiento.

Quizás se olvida de que las personas maltratadas sufren un trauma, un dolor y un daño, que incluso les imposibilita para cuidarse a ellos mismos. Se olvida también, de que esos padres que sufren el maltrato de sus hijos, no son sacos de boxeo, a los que se les puede dar hasta saciarse, son personas que sufren, que sienten y que padecen, y la gran parte de ellos en un absoluto silencio.

El error de defender ante cualquier circunstancia

Según Ana Rosa Quintana los padres son responsables mientras los hijos vivan, unas palabras poco lógicas, A un hijo no le podemos dar una inmunidad ante cualquier acto que haga, puesto que no lo estamos enseñando a hacerse responsable de sus acciones, ni respetar las normas ni a los demás.

No se trata de sobreprotegerlo, de evitarles el sufrimiento, de que no lo pasen mal, o de que sean felices siempre porque como son niños es lo que tiene que ser.  Añade también Ana Rosa Quintana, «Los padres tienen la obligación hasta que se mueran de cuidar a sus hijos». 

La patria potestad termina en el momento de la emancipación de los hijos

Quizás será mejor decir que los padres tienen que enseñar a sus hijos a cuidarse ellos mismos. Cierto es que los hijos siempre serán tus hijos hasta que se mueran y más allá, pero los hijos se hacen mayores y empiezan a tener su propia vida, y un padre está obligado a cuidarlo «durante su minoría de edad y en los demás casos que legalmente proceda», lo que no quiere decir que a partir de su mayoría de edad dejen de ser tus hijos.

La ley establece la mayoría de edad como el límite para ejercer la patria potestad pero, en la práctica, los padres siguen teniendo muchas obligaciones con sus hijos después de esa edad. De esta forma, la obligación de los padres de prestar alimentos, cuidado y protección a los hijos termina cuando estos alcanzan su independencia económica.

Ana Rosa Quintana y Rocío Carrasco