Anabel Pantoja, decidida a casarse en septiembre pese a todo: “Me da pena”

La prima de Kiko Rivera ha tomado una drástica decisión sobre su futuro con Omar Sánchez

Anabel Pantoja está decidida a continuar con su vida, pese a las trifulcas, conflictos y herencias envenenadas de su familia. Cuando pones en un balanza, los problemas familiares y tu propia vida y tu propio futuro, a veces hay que ser un poco egoístas y ver por nosotros mismos.

La sobrinísma de Isabel Pantoja ha ido retrasando la fecha de su boda debido al inicio de la pandemia de coronavirus que aún sigue coleando en todo el mundo. Además de esto, también la retrasaba por un rotura de peroné que la obligó a pasar por quirófano. Pero sobre todo, y aunque no lo reconozca abiertamente, ha rehusado pasar por el altar debido a las trifulcas familiares a las que se ha enfrentado.

La estocada final para que se decidiera a continuar con sus planes de boda, fue el encuentro con su primo, Kiko Rivera, en ‘Viernes Deluxe’. En este programa, Anabel y Kiko, que se consideraban como hermanos, levantaron un muro de hormigón entre ellos y ahora su relación es nula. En redes sociales, el DJ ha dejado claro que no quiere saber nada de su prima.

Anabel Pantoja sigue adelante con sus planes de boda con Omar Sánchez, consciente de la posible ausencia de su familia

Anabel, consciente de que su familia se ha dividido y que Kiko Rivera no será su padrino de bodas, anunciaba su enlace en septiembre en una visita Honduras a su prometido, Omar Sánchez. Con las miradas puestas en septiembre, la joven prima de Isa Pantoja ha concedido una entrevista en exclusiva a la revista Lecturas, donde ha vuelto a dejar claro que ahora tiene que pensar en ella y en su bienestar.

“Ahora pandemia, ahora familia… ¿qué? ¿Me caso a los 45? Tampoco pasaría nada, que me puedo casar a los 45, pero me apetece casarme este año. Tampoco pasaría nada, que me puedo casar a los 45, pero me apetece casarme este año” revelaba a este medio en esta exclusiva con la que podrá pagar parte de su boda.

En cuanto a la posible ausencia de su familia a su enlace, aclara que en este tema ella no puede hacer nada, y que tendrán que ser ellos quienes decidan si quieren asistir, o no:“Claro que me da pena, pero si me pongo a pensarlo es que no me caso nunca”.

Eso sí, ha vuelto a reiterar que será en ella, personalmente, quien llame por teléfono a cada uno de los miembros de su familia para invitarlos: “voy a llamar a todo el mundo, voy a llamar a toda mi gente, a la gente que quiero que esté (…) “Si no pueden estar, no me voy a enfadar, de verdad. Al revés”.