Así es el menú tan especial que comían los perros de la reina Isabel II

Los perros disfrutaban de un menú especial y lo hacían por orden de antigüedad

El menú de los perros de la reina Isabel II comían por orden de antigüedad y seguían una dieta basada en alimentos y remedios homeopáticos que incluía bistec, pechuga de pollo, y según el entrenador de mascotas Roger Mugford.

En una entrevista a la publicación británica Town & Country, el entrenador explicó que estos perros de raza ‘Corgi’ de la monarca tenían una alimentación especial basada en un “menú individual”, diseñador exclusivamente para cada perro.

En un avance de dicha entrevista, el psicólogo y terapeuta especializado en comportamiento animal explicó que a los perros se les servía el menú en mano en unos platos de plata y porcelana, según un estricto orden de antigüedad e importancia.

Un mayordomo presentaba el menú

Según explica, un mayordomo era el encargado de presentarles el menú del día, que incluía bistec, pechuga de pollo, salsa casera y “scones” – panecillos típicos de la cocina británica – y que se combina con remedios caseros y homeopáticos.

Mugford detalló cómo era el ceremonial para darle de comer a los perros. “La reina se pone frente a los perros, que están sentados en un semicírculo a su alrededor, y entonces los alimenta uno a uno“. Lo curioso es que mientras daba de comer a los perros que llevaban viviendo con ella más tiempo, “los otros siguen sentados y esperan su turno pacientemente”.

La reina Isabel II no tolera la falta de amabilidad con los perros

El entrenador de los perros reseñó que Isabel II tiene claro cómo se tiene que educar a sus mascotas: “No tolera la falta de amabilidad y recuerdo que se quedó con una mala opinión del presidente (estadounidense) Lyndon B. Johnson después de que cogiera a sus perros por las orejas”.

“Cuando habla de sus corgis o de sus caballos, puedes ver un lado totalmente diferente de ella porque se muestra más relajada”, relató Mugford. Isabel II llegó a tener hasta treinta perros, todos ellos descendiente de la primera Corgi de gales que tuvo, Susan, un regalo que le hizo su padre, el rey Jorge VI, por su dieciocho cumpleaños.