La canaria se derrumba en una de las pruebas del reality al hablar de su hijo Nyan

El pasado martes se celebró la primera gala de ‘LCF 2‘, en la que la concursante canaria Aurah Ruiz tuvo que enfrentarse a la prueba del ‘Espejo del alma’. En esta prueba los concursantes deben hacen un pequeño repaso de sus vidas, relatando tanto los momentos buenos como los malos.

La ex tronista de ”Mujeres y Hombres y Viceversa’ entraba hace pocos días como concursante del reality de Mediaset, después del reciente episodio que vivió durante su pasado cumpleaños.

La canaria había retomado su relación sentimental con el futbolista Jesé Rodríguez -padre de su hijo Nyan-, el pasado mes de agosto. Sin embargo pasó por un momento doloroso tras finalizar el cumpleaños, después de descubrir una infidelidad cometida por el jugador canario.

Marcada por el sufrimiento que ha tenido que pasar por los problemas de salud que tiene desde que nació Nyan, la canaria no pudo reprimir las lagrimas cuando se vio delante del ‘Espejo del alma’.

Intenta aparentar fortaleza, pero se guarda muchas cosas que no muestra

Y es que a pesar de que trata de ofrecer siempre una imagen exterior muy fuerte ante los problemas la realidad es muy distinta. Así  lo confesaba ella misma durante la segunda edición del reality de Telecinco:

“Veo algo que intento aparentar pero que no soy. Intento aparentar que soy fuerte, que no me ha pasado nada malo en la vida y que puedo con todo. Creo que soy fuerte pero tengo muchas cosas dentro que no muestro”. 

La canaria señalaba que aunque le gustaba lo que veía en el espejo, no le gustaba lo que ven y lo que creen los demás sobre ella. Pero Aurah se vino abajo cuando vio reflejada la palabra ‘Madre’ en el espejo.

En ese momento recordó lo que ha sufrido desde que nació su hijo, con la lucha constante por su salud. La extraña enfermedad que ha estado sufriendo su hijo desde que nació de forma prematura en junio de 2017, han marcado la vida de la modelo e ‘influencer’ canaria.

Nyam tuvo que estar ingresado diez meses en el hospital. Por eso, tal y como ella mismo confesaba entre lágrimas, durante casi un año tuvo que ser mas enfermera que madre.