La Infanta Cristina, hija del rey emérito Don Juan Carlos I, ha sufrido, en los últimos meses, fuertes episodios de ansiedad

La Infanta Cristina ha recibido una muy buena noticia que afectará a su familia, pero sobre todo, a ella y a su salud. Y es que en los últimos meses, la hija del rey emérito Juan Carlos, ha sufrido episodios de ansiedad por la que ha tenido que ser tratada por los médicos de Zarzuela.

Y es que no ha sido nada fácil para la Infanta Cristina tener que lidiar con un escándalo tan grave y grande como el vivido con el Caso Nóos. Este polémico caso llevó a prisión a su marido, Iñaki Urdangarin y la hizo pasar a ella por un auténtico calvario, teniendo que acudir a los juicios y siendo investigada.

Ha sido un año muy complicado para la hermana del Rey Felipe VI, y todo pareció complicarse cuando hace sólo un par de meses, Cristina recibía un duro varapalo que la dejó hundida. El deteriorado físico de Iñaki Urdangarin y su desmejoría, dejaron a su esposa fuera de juego, en una de sus últimas visitas que la hacia en la Cárcel de Brieva, donde cumple condena.

Al volver a Zarzuela, Cristina tuvo que ordenar al chofer que acelerara el vehículo en el que regresaban, porque se sentía realmente mal. Finalmente se detenían en  El Pardo, donde fue atendido de urgencia por un médico de Casa Real. El diagnóstico fue un fuerte ataque de ansiedad, pero ella llegó a temer que se tratara de algo más grave: un ataque al corazón.

Cristina de Borbón podría volver a sonreír gracias a la salida de prisión de Iñaki Urdangarin

El Juzgado de Vigilancia Penitenciaria le ha concedido a Iñaki Urdangarin un permiso para poder abandonar la prisión de Brieva durante dos dias a la semana, para realizar un voluntariado en el que se mantendrá durante 8 horas ocupado, en una institución de la que aún se sabe poco.

Según aseguraban fuentes cercanas a la pareja, Iñaki es otra persona totalmente diferente a cuanto entró en la cárcel. Su físico ha cambiado por completo y está mucho más delgado, consumido y desmejorado, sobre todo en el ánimo. Lo que está claro es que la infanta Cristina, así como sus hijos que residen fuera de España, respirarán tranquilos al saber que se ha dado un paso más hacia la libertad de Iñaki Urdangarin.