Doña Sofía de Grecia y Dinamarca, quien fuera reina consorte de España desde 1975 hasta 2014, ha reaparecido en un acto público en el que no dejó ve su mejor cara

La esposa del Rey emérito Don Juan Carlos de Borbón, Doña Sofía de Grecia, ha dejado a los medios muy preocupados tras su aparición en la entrega de los Premios Reina Sofía de Pintura y Escultura, en la que fue 55 edición. El evento cultural fue celebrado en la Casa de Vacas de Madrid, en el que fue galardonado Manuel Díaz Meré por su obra pictórica ‘Lucía componiendo‘.

Tanto el Rey emérito Don Juan Carlos, como la Reina Doña Sofía, son Presidentes de Honor de este prestigioso certamen desde 1964, pero en esta ocasión sólo hemos podido ver a su esposa, quien ha tenido que dar la cara en medio de la polémica que rodea a su marido con Corinna zu Sayn-Wittgenstein y los supuesto delitos de los que le acusan.

Según ya han adelantado múltiples diarios, la polémica empresaria alemana ya estaría ultimando su demanda contra Don Juan Carlos de Borbón. Corina ya ha contratado los servicios de un prestigioso letrado británico para que lleve su caso. Según se ha podido saber, desde que empresaria zanjó su supuesta relación extramatrimonial con el monarca en 2012, no ha cesado de recibir amenazas para que no se “revelen secreto de estado“. Sin lugar a dudas, una polémica que no sólo está salpicando al rey emérito, sino a toda su familia, incluso su esposa.

Mientras y en paralelo, la Fiscalía suiza está investigando una presunta comisión de 100 millones de euros a Don Juan Carlos, por la construcción del AVE a La Meca, en el que también está siendo investigado el rey de Arabia Saudi, ejecutor de la mordida. 

Doña Sofía, un rostro que refleja la preocupación por la polémica protagonizada por marido, Don Juan Carlos, y Corinna zu Sayn-Wittgenstein

La reina Sofía parece llevar todo el peso de las polémicas de su marido, a sus espaldas y así ha podido reflejase en su última aparición en el salón actos de la Casa de Vacas, en el Parque del Retiro. Allí Sofía de Grecia volvía a hacer alarde de su simpatía y siempre que podía lanzaba una cariñosa sonrisa a los presentes.

Pero algo llamó poderosamente la atención de lo medios presentes que no parecen pasar ni una. El semblante de la madre del actual rey de España, Felipe VI, cambiaba drásticamente de un momento a otro. Su rostro reflejaba el cansancio y la preocupación y en varias ocasiones incluso parecía ausente, aunque rápidamente volvía a sus obligaciones.