Unas uñas bien cuidadas pueden ser la tarjeta de presentación perfecta en una reunión de negocios

En este artículo de bienestar y nutrición os vamos a mostrar cómo dejar de morderte las uñas con unos trucos y consejos que te harán más fácil abandonar este hábito. Si existe un tic nervioso universal en todo el mundo, sería el de morderse las uñas. Una escena tan inocente como la de llevarte la mano a la boca, podría acarrear consecuencias que deberías evitar,

Nada como unas manos o especialmente unas uñas descuidadas para transmitir una imagen negativa. Según un estudio desarrollado por Ipsos en Europa, una de cada cuatro personas se muerde las uñas.

En España supone el 15 % de la población: 7 millones de personas, el 21% de las mujeres y el 29% de los hombres. La onicofagia, el nombre técnico que recibe este hábito, no solo tiene consecuencias a nivel estético, sino también para la salud y en las relaciones sociales.

¿Por qué no puedes dejar de morderte las uñas?

Por lo general, este hábito está relacionado con la ansiedad, el nerviosismo y el aburrimiento, así como con ciertas rutinas. Según los expertos, se trata de un trastorno para controlar nuestros impulsos, que lleva consigo un grupo de los movimientos repetitivos sobre el cuerpo.  Aunque no se considera una enfermedad, sí es una patología de carácter psicológico. Es uno de los trastornos nerviosos más frecuentes tanto en niños como en adultos, y si no se puede controlar es posible que sea necesario pedir ayuda especializada.

Efectos colaterales de morderte las uñas

¿Alguna vez te has planteado qué estás ingiriendo cuando te muerdes las uñas? Este feo hábito, además de dar mala imagen, es totalmente antihigiénico, ya que lleva a la boca todo tipo de patógenos como bacterias o virus que nos ponen en riesgo.

Mantén tu boca sana. Al llevarnos las manos a la boca esparcimos los virus y bacterias con los que hayamos tenido contacto por la mucosa bucal. Además, se daña la dentina de los dientes, y el hábito de colocarlos en paralelo para morder mejor puede afectar a la posición de la mandíbula.
Ingestión de virus y bacterias. ¿Sabías que en las manos y las uñas puede haber más de 4.700 bacterias de 150 especias distintas? Así, algo aparentemente tan irrelevante como morderse las uñas puede ser causa de infecciones de todo tipo, herpes, verrugas y alteraciones intestinales.
Tu imagen, por los suelos. Unas uñas mordidas, descuidadas y con padrastros no hablan nada bien de ti, en ningún ámbito de tu vida. Tanto a nivel personal como profesional, el hábito de morderse las uñas transmite sensación de inseguridad, de nerviosismo y de falta de higiene.

Cómo puedes dejar de morderte las uñas

Dejar de morderse las uñas puede resultar complicado, especialmente, en personas muy nerviosas y en adultos que llevan muchos años con el hábito. Sin embargo, es posible si se cuenta con la ayuda necesaria.

Los científicos Korizky y Yechiam, realizaron una investigación en la Universidad de Haifa (Israel) con sujetos que se mordían las uñas que demostró que las dos formas más eficaces de eliminar este hábito son la terapia de aversión (rechazo) y la terapia conductual.

Sin embargo, lo ideal es contar con un apoyo que combine ambas terapias: por un lado, la de aversión (con un sabor amargo y profundamente desagradable que hace que poco a poco se pierda la costumbre) y, por otro, la conductual: por medio del refuerzo positivo y las recompensas, que los expertos recomiendan como motivación para erradicar este hábito.

El mal sabor corta con el reflejo de morderse las uñas, y convierte un hábito inconsciente en uno consciente. Es la mejor manera de que el estrés y la ansiedad que produce tratar de romper con un mal hábito no nos venzan en el camino para conseguirlo. Muy importante: cualquier tratamiento debe seguirse como mínimo entre 18-21 días, el tiempo que se tarda en adoptar o abandonar un hábito o rutina.