¿Sabes que un cabello bonito comienza por un buen lavado? Aprende a lavarte el pelo como en una peluquería

Si crees que te cuidas bien el cabello, hoy te vamos a demostrar que no. Si no luce tan bonito, sano y radiante como te gustaría puede que la culpa no la tenga tu pelo, sino que el acto más rutinario de su cuidado, es decir, el lavado, no lo estás haciendo correctamente. Te damos las claves para un lavado de pelo perfecto. Y si buscas consejos para mantener el cabello en forma en otoño, empieza por lavarlo en condiciones.

Lo cierto es que siempre nos asaltan ciertas dudas de si lavamos demasiado nuestro cabello, o si el champú que usamos es el adecuado para nuestro pelo. Pero con estas pautas que te ofrecemos podrás tener el mejor resultado, el de una peluquería, solo con cambiar ciertos hábitos en nuestra rutina de higiene capilar.

Frecuencia

Si las condiciones de higiene y las características del cabello lo permiten lo ideal es lavarlo cada tres días. En caso de cabellos muy grasos, se puede lavar a diario, utilizando una sola dosis de champú.

Cantidad de champú

Es uno de los errores más frecuentes a la hora de lavar el pelo: casi todos utilizamos mucho más champú del necesario: para un largo medio, la cantidad correcta sería la correspondiente a una avellana.

Elegir el champú

Antes de nada es importante saber cuál es el grosor y el tipo de cabello (fino, normal, grueso, seco, graso…) para adecuar el champú a sus necesidades, así como decidir qué beneficio queremos potenciar: brillo, nutrición, hidratación, etc.

Otro aspecto importante a la hora de elegir el champú es tener en cuenta el estado del cuero cabelludo, especialmente en casos de problemas como exceso de grasa, caspa, mala nutrición o caída del cabello. Asimismo, conviene comprobar antes de usar un champú nuevo que la formulación del producto no agreda a la piel (es algo que habría que hacer con absolutamente todos los cosméticos nuevos que utilicemos).

Antes del lavado

El paso previo al lavado del cabello es cepillarlo perfectamente para que esté bien desenredado y preparado para el champú, es un truco que funciona. Y antes de aplicar el champú, humedécelo abundantemente con agua tibia.

A la hora de lavarlo

Nunca apliques el champú directamente en el cabello: hazlo sobre las manos y emulsiona suavemente antes de aplicarlo. Trabájalo sobre la raíz, masajeando durante al menos tres minutos para que se active la circulación sanguínea del cuero cabelludo, que mejora la nutrición de la vaina epitelial. A continuación, deja que el resto del cabello se limpie con la espuma que va cayendo por medios y puntas, sin añadir más champú.

Después del lavado

Una vez aplicado el champú, aclara con abundante agua templada, y finaliza con agua fría para un extra de brillo. El acondicionador es el paso siguiente que no deberías saltarte, ya que suaviza, desenreda y deja el cabello hidratado, lo que reduce la electricidad estética, al tiempo que deja el cabello mucho más manejable y preparado para peinar.