Como usar tacones sin dolor: Consejos para no sufrir con los zapatos de tacón

El uso de tacones en la vida diaria no es muy recomendable para la salud, pero hay excepciones en las que queremos ponernos zapatos de tacón pero el dolor nos impide lucirlos con naturalidad

Llevar zapatos de tacón o no llevar, he ahí el gran dilema. El uso de zapatos de tacón siempre ha ido ligado a la elegancia, la sensualidad y vestir bien. Pero de un tiempo a esta parte este estereotipo se ha ido diluyendo. El auge de la mujer apoderada capaz de cualquier cosa, dejando a un lado los machismos, se ha convertido en un mantra que muchas repiten día tras día.

Antes parecía casi imposible que una mujer pudiera ser reconocida como tal si no llevaba falda y unos zapatos de tacón. Los tiempos han cambiado y aunque en ciertas partes de la sociedad aún sigue habiendo retazos de diferencias entre hombres y mujeres, lo cierto es que la mujer cada vez está más cerca de conseguir la igualdad en todos los frentes.

Como los tiempo ya han cambiado y hemos evolucionado, la mujer tiene la opción de elegir la ropa que se pone a diario, así como los zapatos que quiere lucir. Muchas optamos por los zapatos de tacón que nos hacen parecer más altas, o más delgadas, o más seductoras, pero hay un handycap que tenemos que tener en cuenta: el dolor de pies.

No es nada fácil adaptar el pie a la forma de unos zapatos de tacón, sobre todo si decidimos usar stilettos de más de 7 centímetros. Todas hemos sufrido el dolor en determinada zonas del pie, la fricción del material en la piel, ampollas, rozaduras, y un sin fin de pequeñas torturas a las que nos enfrentamos cuando nos subimos a unos tacones. Pero existen algunos trucos para que el sufrimiento sea menor y para que lucir unos zapatos de tacón no se convierta en un soberano sufrimiento.

Cómo evitar que nos duelan los pies al usar zapatos de tacón

Elegir el número adecuado de zapatos: La elección de un número que no encaja con nuestro pie puede suponer un verdadera verdadera pesadilla. Si nos queda algo pequeños o algo grandes, podemos incluso llegar a lesionarnos el pie. Por eso es tan importante que nos probemos los zapatos e incluso caminemos un poco con ellos antes de comprarlos. A la hora de elegir un tipo de zapato de tacón, debes tener en cuenta que si no estás acostumbrada a llevarlos es recomendable que escojas unos que no excedan de los 5 centímetros de tacón.

Usa protectores de silicona en las zonas donde sabes que te puede hacer daño: Opta por proteger las zonas de los pies donde sabes que más fricciona el zapato. Si te adelantas a que el zapato de haga daño, lograrás aguantar más tiempo con los zapatos puestos el dolor será mucho menor.

Stick antifricción para usar tacones: Existen en el mercado unos sprays para que el roce del material del zapato con la piel del pie no sea un problema. Al igual que con los apósitos de silicona, si nos adelantamos a que nos haga daño, lograremos que el zapatos no se convierta en una auténtica pesadilla.

Anda con ellos en casa: Si usas antes los zapatos de tacón en casa, probablemente ya sabrás en qué zonas del pie es donde te molestan más, por lo que podrás adaptar el pie a ellos. Usa vaselina, o cualquier crema hidratante, para que no te hagan demasiado daño, y sigue practicando con ellos. Cuando los lleves a la calle ya estarán domados.