Consejos útiles para eliminar el acné en adultos

El acné en adultos es una de las consultas más recurrentes en el dermatólogo

E acné en la etapa adulta es más común de lo que muchos imaginan. Hay que desterrar el mito de que sólo pueden padecerlos los adolescentes debido a los cambios hormonales que se producen en dicha franja de edad. Cuando la persona es adulta, incluso en la etapa de la madurez, se producen cambios hormonales que pueden producir los indeseados granos, espinillas o comedones. Pero ¿Hay solución para este tipo de acné?

Sí, hay soluciones tópicas que se aplican directamente sobre la piel en forma de cremas. Suelen llevar retinoides, que son moléculas derivadas de la vitamina A y que evitan que los folículos se obstruyan. También llevan agentes antibióticos, que atacan a las bacterias que pululan en los brotes.

Si no se resuelve de esta manera, podría recurrirse a la medicación oral, como la toma de antibióticos orales. O, en los casos más graves, recurrir a la isotretionina, el famoso Roacután. Es un activo que se empleaba en los casos de acné persistente y duro, pero se ha extendido a casos de acné moderado.

Es un retinoide derivado de la vitamina A. Pero ¡ojo! este tipo de medicamentos han de ser recetados siempre, por un especialista en dermatología, tras realizar pruebas médicas como unhemograma para saber si somos aptos para tomarlo, debido a que podría afectar a otros órganos.

La mejor rutina para frenar el acné adulto, paso a paso

1. Limpia el rostro dos veces al día, mañana y noche, con un limpiador específico para el acné: contiene elementos purificantes, astringentes y antisépticos que, además de limpiar, desinfectan. Algunos pueden tener alcohol en dosis bajas.

2. Usa mascarilla purificante una vez por semana. Estos productos cosméticos son esenciales porque ayudan a optimizar los productos de uso diario. Tienen alto poder astringente, con lo que con un par de veces semanales será más que suficiente.

3. Las extracciones de granitos y espinillas es mejor que las dejes en manos de un buen profesional. El simple hecho de hacerlo sin la higiene adecuada puede agravar la situación y fomentar la aparición de pequeñas infecciones que empeores la situación de la piel.

4. El protector solar es imprescindible, con factor SPF 30 (como mínimo). El sol, aunque al inicio parece que mejora el acné por su efecto secante, lo cierto es que es un potente enemigo. ¿El motivo? Que a la larga, incrementa la capa córnea y esto hace que haya más riesgo de inflamación de las lesiones.

5. Siempre, cosmética oilfree específica antiacné. Son productos que eliminan los componentes oleosos de su fórmula. Es cierto que los aceites ayudan a disolver mejor el maquillaje, por ejemplo, en el momento de limpiarte la cara. Pero hay panes cosméticos que cumplen esa misión.