Cristini Couto (‘La Casa Fuerte’) recurre a la cirugía estética para marcar abdominales

Cristini Couto ha mostrado el resultado de su última intervención estética, esta vez para marcar la ‘tableta de chocolate’

Cristini Couto ha mostrado en su perfil de Instagram, el resultado de su última operación estética. La ex pretendienta de ‘Mujeres y Hombres y Viceversa’, se ha evitado horas de gimnasio y de esfuerzo físico, gracias a una técnica quirúrgica llamada marcación abdominal. Esta intervención es perfecta para aquellas personas que quieren lucir palmito y abdomen tonificado (o que lo parece), a base de bisturí y cero esfuerzo. Eso sí, dejańdote una importante cantidad de dinero por el camino.

La joven está realmente encantada con el resultado de este operación, que también se ha realizado Leticia Sabater, Pipí Estrada o el famoso corresponsal de ‘Sálvame Diario’, José Antonio León. La también concursante de ‘La Casa Fuerte‘ no ha dudado en mostrar su abdomen tras este retoque en su cuerpo, y tenemos que admitir que el resultado es espectacular, aunque no deja de ser algo muy artificial (opinión propia). Es cierto que esta técnica ha sido muy perfeccionada y los resultados son casi como los abdominales marcados con ejercicio, pero su precio podría poner a más de uno a hacer abdominales como un poseso. Y es que su precio parte desde los 6.000, y asciende según el paciente y sus necesidades.

Cristini se ha mostrado sin ropa y dejando al descubierto su abdomen para que sus casi 20.000 seguidores en instagram puedan ver el resultado de su última intervención.

¿Qué es la lipomarcación  o marcación abdominal?

Esta operación estética consiste en pegar la piel a las paredes del abdomen, mientras se aprovecha para eliminar la posible grasa que tengamos en esa zona. Con esta técnica se logra que remodelar el aspecto de nuestros abdominales y marcarlos para simular el propio músculo tonificado con ejercicio. Como decíamos antes, su precio no es nada barato, y ronda entre los 6.000 y los 10.000 euros. La operación dura alrededor de 2 horas y en una semana ya podemos realizar vida normal, eso sí, con un abdomen propio de un atleta.