Diferentes dietas para tener unos glúteos perfectos

Al 92% de las mujeres le preocupa el aspecto de sus glúteos: celulitis, exceso de grasa y flacidez son los principales quebraderos de cabeza con nuestro trasero.

Los problemas cambian según la edad. La alteración que más preocupa a las más jóvenes, de 20 a 35 años, es la piel de naranja, solicitan tratamientos que eliminen las ondulaciones de la piel para conseguir una piel lisa y suave.

A partir de los 36 años y en adelante, el problema más frecuente es la flacidez, los glúteos se caen, pierden tono muscular y elasticidad en la piel, así que solicitan tratamientos push up para devolver a su sitio lo que ha caído.

El biotipo físico tiene una gran influencia sobre el tipo de problema que afectará a nuestros glúteos. Teniendo en cuenta estas diferencias morfológicas, hemos establecido una serie de protocolos, que combinan tecnología y consejo nutricional, para sacar el mejor partido a la retaguardia según los 5 tipos habituales de traseros:

REDONDO:
Tipo: Este tipo de glúteo es muy frecuente en la mujer tipo Campana que suele tener tendencia genética a acumular grasa en las caderas y glúteos, aunque también en las piernas, además de presentar en muchos casos celulitis y retención de líquidos. Estas mujeres deben realizar, al menos una vez al año, un tratamiento bien diseñado de remodelación corporal para conseguir mantener a raya esos problemas estéticos.

Dieta: deben prescindir de grasas saturadas, alcohol y controlar los hidratos de carbono; aumentando la ingesta de alcachofa y espárragos, por su efecto diurético. Recomendamos tomar un nutricosmético drenante y que favorezca la eliminación de líquidos, además podemos complementarlo con infusiones…

DOBLE:
Tipo:Es el que presentan las mujeres con celulitis, es la zona conocida como banana justo debajo de los glúteos y que va acompañada de ondulaciones que se marcan incluso a través de la ropa y son un grave problema estético.

Dieta: El menú de este tipo de mujer debe eliminar las grasas saturadas que se encuentran en las carnes rojas, en los embutidos, en los productos lácteos enteros y en la bollería industrial.

Además hay que aumentar el consumo de frutas y verduras y alimentos ricos en fibra, que pertenecen al grupo de alimentos con poder calórico negativo y que además con su poder saciante los facilita hacer una correcta alimentación. Recomendamos también nutricosméticos específicos que activen la degradación de las grasas.

SAGGY:
Tipo: O culo caído, suele ser causa de flacidez tanto de la piel como de los músculos. Habitualmente es un problema de mujeres delgadas pero con poco tono muscular. La mejor solución para mejorar la flacidez en un culo caído es hacer ejercicios específicos para elevar los glúteos y recurrir a tratamientos de electroestimulación para mejorar el tono muscular.

Dieta: En la alimentación de estas mujeres no pueden faltar las proteínas (carne magra, pescado, huevos…) porque son las encargadas de mantener la musculatura; además hay otros alimentos que contribuyen al aumento de masa muscular como la remolacha, arroz integral, naranjas, espinacas, manzanas.

CORAZÓN:
Tipo: Esta forma de glúteos suele corresponder a mujeres con formas muy proporcionadas, la cintura estrecha y marcada y un glúteo con curvas y respingón. Es la forma más deseada pero hay que seguir una rutina para mantenerla porque, de lo contrario, puede terminar con un exceso de volumen y grasa localizada.

Dieta: debe llevar una dieta saludable y equilibrada, sin déficit de ningún nutriente, con un consumo adecuado de proteínas, hidratos de carbono de cadena larga (arroz y pasta integral, cereales ricos en fibra, frutas como las fresas y las peras) , para que no se acumulen y aumente así la grasa, aumentar el consumo de pescado azul, verduras de hoja verde para colaborar en el mantenimiento de la figura y mantener la salud.

Además, seguir una rutina de ejercicios semanal para perfeccionar la forma y mantener la musculatura perfecta.

CUADRADO:
Tipo: Esta mujer se caracteriza por tener las caderas estrechas y unos glúteos planos. Este es un tema de constitución corporal, así que es difícil solucionarlo mediante aparatología o dieta. Recomendamos tratar de aumentar el volumen muscular combinando ejercicio con una dieta adecuada o equipos de electroestimulación para ejercitar de un modo más eficaz la musculatura.