Doña Sofía: la soledad de una reina que nunca se mereció Don Juan Carlos, y un pilar fundamental en la Familia Real Española

Vivencias de la Reina emérita Doña Sofía en la casa Real

La ruptura del matrimonio entre Jaime de Marichalar y la infanta Elena en el 2007, sin existir ningún precedente en el pasado de la realeza en España, marcó un antes y un después en la Casa Real Española.

El 13 de noviembre del 2007 se hacía eco en todos los medios de comunicación el “cese temporal de la convivencia” del matrimonio entre Jaime de Marichalar y la infanta Elena de Borbón.

El matrimonio tan mal avenido, han aparecido juntos en muy contadas ocasiones tras su separación, y su distanciamiento parece hacer mella pasando por varias etapas..

Durante la XXXIV Exhibición de enganches de Sevilla, el ex matrimonio se reencontró en el evento de la plaza de la Maestranza en el debut como madrina de su hija en común, Victoria Federica. A pesar de que ambos asistieron a dicho evento no existió ningún acercamiento entre la ex pareja, quien compartió 12 años de sus vidas en común.

Una señal más, la cual indicaba que su relación era totalmente nula y más aún después que sus hijos cumplieron la mayoría de edad.

Tras su supuesta ‘separación temporal’, los duques de Lugo asistieron al enlace de Sofía Palazuelo y Fernando Fitz-James Solís, y el ‘saludo’ de la reina Sofía a su ‘yerno’ Jaime de Marichalar dejaba ver claramente que el duque de Lugo ya no pertenecía a la Familia Real, por lo que marcó un antes y un después..

El ‘formal’ saludo de la Emérita a la pareja de su hija mayor y padre de sus dos nietos, no fue nada especial comparándolo con el resto de los invitados.

Fragmentos de la vida de Doña Sofía en el Palacio de la Zarzuela

Carmen Enríquez en su último libro sobre la reina Sofía hace un resumen sobre algunas anécdotas de la Emérita en Zarzuela, en el que intenta filtrar algunos episodios de fragmentos de la reina que no deja a nadie indiferente..

La escritora añade información adicional sobre el divorcio de doña Elena y Jaime de Marichalar, en el cual desvela la pésima relación que había entre la abuela de la princesa Leonor y el duque de Lugo: “La reina Sofía nunca estuvo convencida de que Jaime de Marichalar se casara con su hija por amor, sino que siempre creyó que le movieron otros intereses. A eso se tiene que añadir que no le gustaba el trato que la hija recibió del marido durante el tiempo que estuvieron unidos en matrimonio”.

Además Carmen añadía, “La Infanta estaba muy disgustada al ver llegar a su marido al domicilio conyugal a la misma hora que ella se levantaba para acompañar a los hijos al jardín de infancia. Mientras que Jaime prefería trasnochar y hacer presencia en cualquier acontecimiento social, la mujer optaba por retirarse pronto. Después de más de dos años de vivir separados, la infanta Elena se divorció”.

Otro problema con Iñaki Urdangarin

Pero no todo acababa ahí para la reina Sofía, tampoco tuvo suerte con su otro yerno Iñaki Urdangarin tras el famoso caso Nóos, donde la familia real se vio envuelta en unas dudosas implicaciones, ocupando la primera fila de todas las portadas en todos los medios de comunicación.

Una decisión controvertida en la Familia Real

La Casa Real no tuvo más remedio que apartar de la Zarzuela y de todos los actos públicos a su hija la infanta Cristina y a su marido Urdangarin, quien para la reina no fue nada agradable ya que quiso apoyar a su hija menor, por lo que fue ‘pillada’ pasando unos días juntos en Washington.

Según la escritora Carmen Enríquez nadie de Zarzuela puso ninguna pega a este viaje de la Emérita, siempre que fuera discreta, pero al salir las fotos publicadas, hubo desacuerdos: “El rey Juan Carlos se enfadó mucho y también los responsables de la Casa. Consideraban un acto de rebeldía de la Reina el hecho de que hubiera aceptado hacerse aquella foto sin tener en cuenta la avalancha de críticas tan feroces que vinieron después” y asegura: “La reina optó por apoyar a su hija, creía que no se le tenía que apartar de la vida institucional hasta que no se demostrara su culpabilidad. La infanta Elena y ella compartían la tesis que todo era un complot contra la Casa Real y que lo que se decía en los medios de comunicación no podía ser verdad”.

A la reina se le sumó más problemas cuando salió a la luz la relación extra matrimonial que su marido don Juan Carlos mantenía con la empresaria alemana Corinna. La Emérita además de este hecho, pasó por otro complicada etapa cuando le detectaron a su marido un nódulo en el pulmón izquierdo en abril del 2010 la cual siempre estuvo a su lado, cuando se enteró que Corinna visitaba al monarca, ésta dejó de ir.

“Trascendió que una mujer joven, rubia y muy atractiva había ido. La reina Sofía sufría por partida doble. Por una parte por los problemas de salud del marido que le tenían preocupada, y por otro los rumores con cada vez más peso del ascendiente de la señora Corinna Larsen”, apunta.

A pesar de los diversos disgustos, doña Sofía nunca dejó de lado sus obligaciones a la Corona, pues la Emérita es una ‘reina’ por su saber estar siempre, pase lo que pase..

 

Doña Sofía: la soledad de una reina que nunca se mereció Don Juan Carlos, y un pilar fundamental en la Familia Real Española