El bochornoso espectáculo de José Antonio Avilés tras someterse a un injerto capilar

José Antonio Avilés, polémico colaborador de ‘Viva la Vida’, se sometía a una transplante capilar y su reacción no pudo ser más exagerada

José Antonio Avilés se convertía en el centro de todas las dianas de los programas de Mediaset, por méritos propios. El colaborador de ‘Viva la Vida‘ llegaba a convertirse en un tertuliano oficial de la cadena, después de haberse inventando toda un entramado de mentiras y de haber hilado una vida ficticia para poder crearse un personaje creíble.

Pero en ocasiones, el hilar muy fino trae consecuencias. Avilés aceptaba participar en ‘Supervivientes 2020’, y los focos se centraron en él. Supuestas estafas, mentiras, título de periodismo falso, son sólo algunas de las tretas del cordobés para poder conseguir su meta: convertirse en colaborador de prensa rosa en Sálvame.

Tras su vuelta a España tras su concurso en Supervivientes, José Antonio tuvo que hace frente a todas las acusaciones que se vertieron sobre su persona. Entonando el ‘mea culpa‘, confesaba en directo a Emma García que había decidido retirarse de manera temprana de la televisión.

El bochornoso espectáculo de José Antonio Avilés tras someterse a un injerto capilar

El bochornoso espectáculo de José Antonio Avilés tras un injerto capilar

Pero su retirada ha sido más corta de lo que esperábamos ya que hace sólo unos días podíamos ver en ‘Viva la Vida‘, cómo José Antonio se sometía a una intervención para recuper su pelo. Un injerto capilar en una clínica estética que ha dado mucho de qué hablar, sobre todo por la exagerada reacción del tertuliano.

El equipo de ‘Viva la Vida’ quiso acompañarlo en esta aventura que catalogaron como “intensa” y más que “exagerada“. Ya antes de entrar, un ataque de nervios pudo con el joven de 23 años, y trató de anular la cita. Una vez en quirófano, también trató de abandonar el proceso de injerto de pelo cuando los profesionales ya habían comenzado la intervención. El motivo: el intenso dolor que estaba sintiendo.

La reacción de Avilés ha sido muy poco creíble, mostrando una actitud muy infantil. Hizo que esta experiencia se convirtiera une pesadilla para los sanitarios, con quejas, increpaciones, e incluso llegó a poner en duda las dotes de los profesionales en medicina. En auténtico show que podríamos tachar de bochornoso, en el que el joven llega a levantarse de la camilla, gritando, para quejarse del escozor. Eso sí, días más tarde y viendo los resultados del injerto, pedía perdón al equipo de médicos que tuvieron una inmensa paciencia con él.