Pilar Eyre relataba en su ‘blog’ de la revista ‘Lecturas’ cómo son las visitas que la Infanta Cristina realizaba a su marido, Iñaki Urdangarin, en la prisión de mujeres de Brieva, en Ávila

A pocos días para que Iñaki Urdangarin pueda disfrutar de cuatro días de permiso, se van revelando ciertos detalles con su esposa, la Infanta Cristina, que ha provocado la sonrisa a más de un lector.

Y es que Pilar Eyre, la prestigiosa cronista catalana, desgranaba hace unos días, cómo era ir a visitar a Iñaki Urdangarin a la prisión de mujeres de Brieva, Ávila, donde se encuentra interno desde el pasado junio de 2018.

Iñaki Urdangarin fue condenado por la Audiencia Provincial de Baleares, por varios delitos fiscales, fraude, prevaricación, malversación y tráfico de influencias, por el famoso y mediático caso Nóos.

La Infanta Cristina también fue imputada por el mismo caso levantando gran revuelo en la prensa nacional e internacional, pero corría mejor suerte al quedar absuelta. Iñaki decidía cumplir la condena de 6 años y 3 meses en un modo de aislamiento de la prisión de mujeres de Brieva, y es ahora cuando ya puede disfrutar de su primer permiso, tras más año y medio en prisión.

Cuatro días que le sabrán a poco, pero que le valdrán para reunir fuerzas y valorar todo lo que tiene fuera. En septiembre de este año, Iñaki conseguía salir dos veces en semana de prisión, para realizar voluntariado en el ‘Hogar Don Orione, lo que se una a este inminente permiso para disfrutar de su familia y amigos más cercanos.

Pilar Eyre y las visitas de la infanta Cristina para ver a Iñaki Urdangarin en Brieva

Pilar Eyre revelaba una curiosa información de la que no han cesado de hablar los medios y periódicos. Y es que según apunta la periodista catalana, la hermana pequeña de Rey Felipe VI ya se ha acostumbrado al ‘alboroto‘ propio de una cárcel, en especial, una cárcel de mujeres.

Por cuestiones de seguridad y privacidad, la infanta Cristina siempre acude a ver a su marido en un vehículo con cristales tintaos y hermetismo absoluto. Pero cuando entra en la prisión, las cosas cambian y es habitual que las presas se enteren de las visitas que reciben los demás internos, aunque estén en los módulos de aislamiento.

A voz en grito, las presas no cesan de proferir halagos o frases subidas de tono, que han provocado la sonrisa a más de uno: “Es un chuletón vasco, no te descuides que nos lo comemos entre todas“, “Déjalo a gusto, que si no aquí estamos nosotras, que pasamos mucha hambre“, “Te lo cambio por mi hombre”, “Yo te lo cambio por dos”, “Cris, que tu Iñaki está muy bueno, exprímele”.

La Infanta, que en un principio se mostraba nerviosa y agobiada, ahora está más que habituada a esta situación, según relata Pilar, tiene ahora una curiosa reacción: “después de año y medio de visitas, a veces se le escapa alguna sonrisa” Pues como a todos al leer el artículo de la cronista improvisada de Casa Real. 

El drástico y curioso cambio de la Infanta Cristina en sus visitas a Iñaki Urdangarin