La influencer Aretha Fusté, es el claro ejemplo de saber monetizar su presencia en internet

Aretha Fusté o Anita Matamoros, comenzaron como todas las influencer que se han hecho famosas en nuestro país, con un perfil de Instagram que fue llenándose de personas a las que le gustaba su estilo. Su manera de vestir, de hablar, de peinarse, o simplemente de pensar. El mundo real suele distar mucho del mundo digital, y lo que en carne y hueso no te gusta, igual a través de un filtro de esta red social te parece algo sin igual.

Es lo que le ha pasado a muchas jóvenes que ha comenzado su andadura como influencers. Y es que hace un tiempo llegar a ser conocido o conocida en redes era relativamente fácil. Ahora, con una brutal competencia en la que se mueven millones de euros, es casi un imposible hacerse un hueco en este mundo que, en ocasiones, es cruel e injusto.

Todos recodamos el caso de la joven Influencer, Celia Fuentes, que llegó a ahorcarse acabando con su vida, por el simple hecho de que no quería seguir aparentando lo que no era en realidad. Hay que ir con mucho cuidado y si estás pensando en introducirte en este mundo, debes saber que tu vida, tu personalidad o tu realidad, no han de cambiar aunque poseas más de 1 millones de followers.

El exitoso proyecto de Aretha Fusté ('Aretha La Galleta'), que Anita Matamoros debería copiar

Aretha Fusté y su proyecto paralelo a su perfil en Instagram

Aretha Fusté, más conocida en redes como ‘Aretha la Galleta‘, es el claro ejemplo de joven Influencer que ha sabido llevar su éxito en Instagram de manera eficaz y siempre con cabeza. La joven que ya tienen en su perfil de Instagram algo más de 500.000 seguidores, anunciaba un proyecto que muchos llegaron a acertar.

Se trata de una tienda online de ropa, accesorios y complementos, que tiene por nombre ‘THA”, abreviación de su nombre Aretha. El día que anunció su apertura en internet, se colapsó debido a su volumen de visitas. Todos querían ver y comprar la ropa de Aretha La Galleta. Nada menos que 150.000 personas visitaron ese día la tienda de Aretha, y rápidamente sus stock se marcó como ‘Agotado‘.

El exitoso proyecto de Aretha Fusté ('Aretha La Galleta'), que Anita Matamoros debería copiar

Un éxito rotundo que tiene una explicación. Si eres una infuencer a la que suelen seguir porque les gusta tu estilo, tienes que optar por un negocio paralelo que proporcione a tus seguidores lo que quieren de tí. En el caso de Aretha sus propias prendas de vestir. A Aretha encima le ha acompañado su nombre, ya que ‘Aretha la galleta’ es perfecto como branding name, aunque es cierto que ella haya elegido ‘THA‘, muchos la buscan por ese nombre.

Anita Matamoros no acierta con su negocio en internet

Anita Matamoros hizo un anuncio muy parecido a sus seguidores en Instagram. La hija de Kiko Matamoros posee mas de 635.000 seguidores en esta red social y quiso aprovechar su tirón para poder hacerse un hueco en el mundo moda. El problema es que sus miras fueron más allá, quizás debido a la carrera que terminará en breve en el famoso y carísimo Instituto Marangoni.

Su ansiado y esperado negocio era, ni más ni menos, una servicio online de ‘personal shopper‘, o estilista por un día. Packs algo caros que incluyen una videoconferencia con ella, para que nos asesora sobre lo que nos pueda quedar mejor o peor. Muchos de sus followers llegaron a increparle que se había puesto una meta muy alta y que quizás era mejor empezar desde abajo, vendiendo sus propias pendas o complementos básicos para luego pasar a asesorar a quienes consumen sus productos.

Quizás estuviera en lo cierto, pero de alguna manera Anita ha querido arriesgar con un negocio que, a todas luces, no tiene la mínima inversión ya que la asesoría online puede realizarla incluso a través de su móvil. Así que si va mal o tiene problemas para buscar clientes, no perderá mucho dinero. Muchas veces en la simpleza y el minimalismo está el éxito, y no hay que rebuscar ni ir más allá.