El gran error de Barbra Streisand al clonar dos veces a su perra fallecida, Sammie

¿Egoísmo? ¿Intransigencia? Barbra Streisand no ha podido asumir la muerte de su perra Sammie y decidió que era buena idea clonarla por partida doble

El humano parece no tener límite alguno. Un claro ejemplo lo tenemos en Barbra Streisand. La famosa actriz y cantante estaba muy unida a una de sus mascotas que amaba con locura. Se trataba de una perra de color blanco de la exclusiva raza cotón de tuléar, que exhibía en redes sociales como si de la reina de Inglaterra se tratara.

La colmaba con cientos de lujosos caprichos a la vez que le hacía compañía, y Barbra, siento decirte que eso no tiene precio alguno. Un perro o un gato o cualquier animal que elijas para compartir su vida contigo, es más que un ser vivo al que alimentar y sacar a pasear. Se convierte en un hombro en el que llorar, ese ser que te escucha pero no te juzga, ese que te sigue a todos lados y que te quiere de manera incondicional.

Por este motivo, muchos que han amado a sus peludos entienden que cuando su tiempo se agota y aparecen el sufrimiento y el dolor, es mejor dejarlos marchar, sin temor, y agradeciéndole todo lo que han hecho por nosotros y todos el amor que nos han dado de manera desinteresada.

Barbra Streisand clona por partida doble a su perra, Sammie, tras su muerte

Algo que contrasta con lo que ha hecho Barbra Streisand con su perro, Sammie, a quien decidía que tras su muerte, era buena idea clonarla por partida doble. Al parecer, la intérprete de ‘Woman in Love’, se gastó la friolera de 200.000 dólares en volver a tener presente (aunque solo sea de manera genética), a su perrita y compañera de vida.

Aquí se abre un gran debate moral sobre la ética, la moral, la tenencia responsable de animales, y entender la vida, pero sobre todo, aceptar la muerte. Al escuchar esta rocambolesca historia, nos viene a la cabeza de manera inevitable, la novela de Stephen King, ‘Pet Sematary’, donde reviven a Churchill, ese gato venido de entre los muertos que le hace la vida imposible a sus protagonistas.

Entender que la muerte forma parte de la vida, no es nada fácil, sobre todo si es la de una persona cercana o familiar. Pero cuando tienes una mascota, que por desgracia su esperanza de vida es muy corta, llegas a entender el proceso natural de la vida, y el ocaso de una estrella hasta que se apaga.

La muerte forma parte de la vida, aceptar la perdida es agradecer, avanzar y ser feliz

Al clonar dos veces a su perra muerta, la actriz americana se ha negado a asumir la muerte de quien compartió tantos años a su lado. Seguramente, Miss Scarlet y Miss Violet, como así ha llamo a los clones de Sammie, viven ajenas a esta polémica decisión. Lo que no parece llegar a entender de todo Barbra, es que aunque haya clonado a Sammie, estas dos perras no se parecerá en nada a ella, salvo en el genoma.

Barbra con Sammie en brazos, y su marido, James Brolin

El carácter de un perro no se hereda ni se puede clonar. Se gesta a partir de una serie de interacciones, de una determinar educación, pero sobre todo, de experiencia vividas que seguro que no experimentarán sus nuevas mascotas. Eso es lo que hace únicos e irrepetibles a nuestro amigos de cuatro patas. ¿Entenderá Barbra lo que significa trascender y aceptar que la muerte es un proceso natural de la vida?

Los tres perros de Barbra, dos de ellos clonados, sobre la tumba de Samantha (Sammie)