El importante papel que la Infanta Elena jugó en el romance de Masako y Naruhito

Elena de Borbón y Grecia

La Infanta Elena viajó a Japón para inaugurar un Museo-tienda

Este martes, los reyes de España, Felipe VI y doña Letizia, asistieron a la ceremonia de  entronización del emperador Naruhito en el Palacio Imperial de Tokio. Don Felipe y doña Letizia siguieron el acto desde la primera fila de asientos destinada a los jefes de Estado que se han trasladado hasta la capital japonesa con motivo del relevo en el trono nipón.

La Familia Real española y la japonesa mantienen una estrecha relación, y sobre todo, después del inesperado papel que jugó la infanta Elena en el matrimonio del emperador con Masako.

Se trató de una visita privada en la que la infanta Elena de Borbón inauguraba un 17 de octubre del año 1986 un Museotienda con una colección de joyas de Salvador Dalí y la presentación de las pinturas de Joan Miró, que posteriormente, el 9 de diciembre del mismo año serían subastadas en Madrid a benefício de la Fundación Miró.

Fueron unas 40 obras de El Greco las seleccionadas para su exhibición en el Museo Nacional de Arte Occidental, en el barrio de Tokio de Ueno, bajo el patrocinio del periódico Tokio Shimbun.

La Infanta Elena ejerció sin querer de “Celestina” en el romance de Masako y Naruhito en el año 1986

Naruhito y Masako se conocieron en el año 1986 cuando el emperador Akihito, padre de Naruhito, organizó una recepción en honor a la infanta Elena de Borbón, que pasó varios días, en concreto seis, en Japón.

La fiesta del emperador Akihito tuvo a la infanta Elena como una de las protagonistas, siendo agasajada en la tradicional ceremonia japonesa del té. Al acto estaban invitadas varias mujeres soltera para que Naruhito encontrara a su futura pareja.

Entre las chicas invitadas no estaba Masako pero si se encontraba el diplomático Hisashi Owadapadre de quien se iba a convertir en la futura emperatriz.

Efectivamente Masako Owada no se encontraba en esta fiesta pero sí en la fiesta organizada en torno a la infanta. Masako acababa de regresar a Japón tras haberse graduado en Harvard, y daba un perfil totalmente distinto del de las chicas solteras que llevaron a Naruhito.

Fue en la ceremonia del té, con la infanta Elena de Borbon de por medio, donde se encontraron  Masako y Naruhito y se enamoraron perdidamente.  La infanta Elena, ejercía entonces de manera inesperada de celestina. Por el camino, un problema: Masako era plebeya y la corte puso inconvenientes en esa posible relación. Nada que no se pudiera resolver, como se vio más tarde.

El problema de esta relación es que Masako era plebeya y la corte puso inconenientes es esa posible relación Después de superar todos los problemas y tras pedirle matrimonio hasta en siete ocasiones, Naruhito y Masako se casaron en el año 1991.

Naruhito y Masako, embajadores de Japón