La hija del vocalista de Obús ha cambiado mucho desde su participación en ‘GH’

Desde que en el año 2012 Ariadna Cross, hija del vocalista Fortu de la legendaria banda de heavy metal Obús, participase como concursante en ‘GH 12+1‘, la joven de 34 años ha ido cambiando físicamente.

La transformación física de la hija de uno de los grandes rockeros de la década musical de los años 80 es radical, si tenemos en cuenta como era su aspecto cuando entró a participar en el famoso reality de Telecinco.

Cuando Ariadna Cross participó en la decimotercera edición de Gran Hermano tenía 28 años, y se presentó a el con numerosos tatuajes en su cuerpo y demostrando sin duda una  gran personalidad.

Su participación en aquella edición del reality captó el interés de los espectadores, y la llevó incluso a ser la portada de una de las revistas mas prestigiosas de nuestro país, Interviú en su momento.

En aquellos momentos la hija de Fortu hacía honor a su padre, proyectando esa imagen de estética rockera.

 

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Distintas intervenciones desde que salió de ‘Gran Hermano’

Sin embargo con el paso de tiempo Ariadna Sánchez -su otro nombre lo utiliza en las redes sociales- ha ido poco a poco transformando su imagen, dejando atrás casi por completo el aspecto que lucía cuando estuvo en la casa de Guadalix de la Sierra.

Hay que recordar que Ariadna ya se sometió tras salir de la casa de ‘GH’ a un operación para aumentar y levantar su pecho.

Con el paso de los años la joven también se ha sometido a otras intervenciones, como el incremento de sus labios mediante ácido hialurónico, inyecciones para rellenar determinadas zonas de su rostro, reconstrucción de los lóbulos y ortodoncia.

Eso sí, a pesar de su radical cambio de imagen con el transcurrir de los años, Ariadna sigue llevando en sus venas y en su corazón ese amor y devoción por el rock que le transmitió su padre.