La ex concursante de ‘La isla de las tentaciones’ recuerda el susto que ella y Anabel se llevaron al llegar a casa

El próximo mes de julio se cumplirá un año desde que Susana Molina y Anabel Pantoja llegaron a la casa de esta última, y se encontraron con una desagradable sorpresa que les dejó el susto en el cuerpo.

Tras separarse de su pareja Gonzalo Montoya, con quien participó en ‘La isla de las tentaciones’, la murciana de 29 años decidió trasladarse desde Sevilla a Madrid para iniciar una nueva vida.

Mientras buscaba una casa para vivir, Susana se alojó por un tiempo en un piso de la colaboradora de ‘Sálvame’, Anabel Pantoja, con quien comparte además un negocio de belleza.

Pero lo que no esperaba Susana al poco tiempo de alojarse temporalmente en la casa de Anabel, era el susto que se llevó en una ocasión al regresar al piso. La murciana se encontró al llegar a casa, que había sido victima de un robo.

Susana recuerda el mal trago que tuvo que pasar

La murciana recordaba recientemente ese robo en su canal ‘Contigo sí’ de la plataforma Mtmad. Susana contó que en aquel momento regresaba al piso después de ira a celebrar el cumpleaños de Anabel, y que lo que vio al llegar la dejo asustada. Alguien había entrado en el piso, y le robaron todo:

“La puerta estaba cerrada, pero entré en mi habitación y estaba destrozada, todo patas arriba… me robaron el ordenador, el iPad, un móvil… me dejaron seca, me robaron todo”.

Aunque Susana recordaba el mal rato que había pasado en aquel momento, también reveló de forma divertida una anécdota que protagonizó en aquel momento Anabel Pantoja:

“Nos encontramos unas monedas de otro país y Anabel se creía que se trataba de un asesino en serie que iba dejando pistas o un juego de rol, se montó una película…”.

Tras ese susto, y con el miedo en el cuerpo de que pudiera ocurrir de nuevo, Susana decidió marcharse. El suceso había ocurrido un viernes, y ella se marcho el lunes siguiente. Susana indicó que como Anabel pasaba muy poco tiempo en el piso, ella estaba muy asustada y por eso decidió marcharse.