Envejecimiento capilar ¿qué es y cómo combatirlo?

El envejecimiento capilar sí existe y es posible retrasarlo

Seguramente, si te hablamos de envejecimiento capilar, piensas en las canas, el signo más visible de este proceso. Sin embargo, hay muchos más: pérdida de fuerza, densidad y volumen, fragilidad y debilitamiento, falta de brillo, sequedad… Sí, tu cabello también envejece, igual que el resto de nuestro cuerpo.

Descubre cómo identificar y contrarrestar este fenómeno, que empieza a ocurrir alrededor de los 30 años y se acentúa desde los 40.

A la hora de hablar de envejecimiento, siempre pensamos en la piel. Aparecen las arrugas, los tejidos pierden firmeza y caen, los signos de fatiga se acentúan, el rostro se desdibuja… Sin embargo, al mismo tiempo se produce otro proceso menos visible, pero igualmente pronunciado: el del envejecimiento capilar, que actúa de forma muy similar al de la piel.

¿Por qué se produce el envejecimiento capilar?

El motivo no es solo cronológico: es una combinación de factores internos (que tienen lugar en el cuero cabelludo y en los folículos capilares), cambios fisiológicos y hormonales, y agresiones externas (como las coloraciones, las herramientas de styling con calor o los factores ambientales) que provocan el desgaste del cabello y hacen que se vuelva poroso, que no sea capaz de retener la hidratación y que se debilite profundamente.

Este proceso, al igual que en la piel, es progresivo y empieza a ser visible aproximadamente alrededor de los 30 años, cuando aparecen las primeras canas. A partir de los 40, empieza a ser mucho más evidente, y no solo por las canas: se nota especialmente en la densidad y el volumen del cabello, y también en la textura, puesto que se pierden brillo y suavidad y aparece el encrespamiento.

La piel joven contiene gran cantidad de colágeno, que aporta los principios activos y celulares que, con el paso del tiempo y los agentes externos, se van perdiendo. Lo mismo ocurre con el cabello.

Cómo contrarrestar el envejecimiento capilar

Por este motivo, los expertos recomiendan utilizar cosméticos capilares ricos en colágeno, especialmente de cara al verano, la temporada más complicada para el cabello. Radiación ultravioleta que daña profundamente la fibra capilar, cloro y salitre que la resecan intensamente y hacen que se deshidrate y se multipliquen los daños de las agresiones diarias como el calor del secador o de la plancha y de los agentes químicos, como los tintes.
También se aconseja incorporar a la rutina de cuidado capilar, además, ingredientes hidratantes y nutrientes que ayuden a potenciar su elasticidad, tan necesaria en verano. Es importantes siempre tener buena higiene alimentaria, complementos nutricionales o una cura de vitaminas refuerzan la salud y el brillo. Y nada de tabaco: tiene el mismo efecto sobre el cabello que sobre la piel

¿Cuáles son las señales del envejecimiento capilar?

Aprende a identificar cómo te dice tu cabello que el tiempo no pasa en balde por él, y ponle remedio cuanto antes.

  • Aparecen las primeras canas, pues la producción de melanina se altera, haciéndose mucho más lenta. Además, el color natural se va perdiendo, e incluso la coloración no tiene el mismo resultado que antes.
  • El cabello se muestra triste y sin brillo.
  • Cabello y cuero cabelludo se vuelven más secos, pues disminuye la producción de lípidos. La sequedad empieza a notarse especialmente en las puntas, y va subiendo por el tallo capilar. La textura del cabello se vuelve áspera.
  • Más allá de la caída estacional típica de la primavera y el otoño, la pérdida de cabello se incrementa, y, además, disminuye la velocidad de crecimiento. Por otra parte, la fibra capilar pierde su forma esférica habitual, se aplana y se achata.
  • Por último, y como suma de todos los signos anteriores, el cabello está cada vez más débil, frágil y quebradizo, y pierde tanto cuerpo como espesor y volumen. Lo notarás fácilmente al hacerte una coleta, pues te parecerá que tienes mucha menos cantidad de pelo (cosa que es cierta).

Cuidados intensivos para tu cabello

El brillo es uno de los signos externos que indican que tu cabello está sano, pero no todos los productos sirven para ello. Lo mejor es encontrar una gama que cumpla con los objetivos de nutrir y aportar vitalidad a tu melena. Y utilizar un protector térmico antes de trabajar el cabello con cualquier herramienta de calor (secador, plancha) es básico.