Irene Rosales aprovecha la marcha de Kiko Rivera a Nepal, para operarse el pecho

Irene Rosales ha aprovechado que Kiko Rivera está de viaje con Jesús Calleja por Nepal, para solucionar un problema con sus prótesis mamarias

Irene Rosales pasaba por una etapa muy difícil el año pasado. La mujer de Kiko Rivera, hijo de Isabel Pantoja, perdía a su madre y a su padre en corto periodo de tiempo, lo que hizo que su mundo se viniera abajo. Sacando fuerzas de donde no las tenía, tuvo que guardar sus lágrimas para poder defender a su marido en los platós de televisión, a raíz de la polémicas surgida con la herencia y las desavenencias familiares.

La joven Influencer se derrumbaba en el programa donde colabora los fines de semana, ‘Viva la Vida’, donde llegó a asegurar que no podía más con la situación y necesitaba llorar la muerte de dos de las personas más importantes de su vida.

Parece que gracias a su familia, a sus dos ‘enanas’, Carlota y Ana, y a su marido, Kiko, Irene va viendo la luz al final del túnel. Aunque también ha querido darle las gracias a Paz Padilla, quien le hizo llega un ejemplar de su libro, ‘El humor de mi vida’, en el que nos enseña a aceptar y vivir la vida con todo lo bueno pero también con lo malo, a lidiar con la muerte y a afrontar los pronósticos médicos poco favorables.

Irene Rosales pasa por quirófano para someterse a una intervención en el pecho

Como ya adelantaba en exclusiva la revista ‘Diez Minutos’, Irene ingresaba en la clínica Vithas de Castilleja de la Cuesta, Sevilla, el pasado 26 de abril, para solucionar unos problemas surgidos por las prótesis mamarias que le implantaron en 2017, tras el nacimiento de su hija Ana.

Irene, ya operada, salía del hospital tras ser dada de alta, y aunque dolorida, quiso revelar que se encontraba en perfecto estado, aunque dolorida, y aprovechaba para contar que la operación ha salido bien y que ahora toca un postoperatorio en casa rodeada de su gente.

Irene nunca ha ocultado que se ha sometido a varios retoques estéticos. Además de estar operada del pecho, Irene corrigió su dentadura con una ortodoncia invisible, además ha recurrido en más de una ocasión a las famosas inyecciones de ácido hialurónio para rellenar las ojeras y los labios.