Irene Rosales hace público los ataques que están recibiendo a través de cartas anónimas

La sevillana denuncia que ella y su marido están recibiendo cartas anónimas en su casa que rozan el acoso

La complicada relación que mantienen desde hace meses la tonadillera andaluza Isabel Pantoja y su hijo Kiko Rivera, ha desatado una corriente de seguidores a favor de la cantante y otra a favor del DJ.

Sin embargo la polémica entre ambos debido a la envenenada herencia del difunto torero Paquirri, esta empezando a tomar tintes muy serios después de que la mujer de Kiko, Irene Rosales, haya denunciado en las redes ataques hacia ella y su marido que llegan a a rozar el acoso.

Y es que los seguidores de la cantante sevillana han llegado a acusar a la colaboradora del programa ‘Viva la vida’, de ser la culpable de que madre e hijo estén distanciados. Es cierto que esta no es la primera vez que la modelo y colaboradora sevillana denuncia ataques e insultos hacia ella o su marido.

Sin embargo en esta ocasión la cosa ha ido mas lejos, ya que la colaboradora de Mediaset ha querido denunciar que desde hace semanas están recibiendo en su domicilio cartas anónimas llenas de ataques y comentarios desagradables, dirigidos hacia ella y su familia.

Una invasión de su vida privada que tiene a ambos aterrados

A través de sus Stories de la red social Instagram, la andaluza denunciaba la llegada a su domicilio de estas cartas que según la propia Irene llegan a rozar el acoso:

«Recibo en casa cartas, como 3 o 4 a la semana, de gente desconocida, donde lo más bonito que nos dicen es que somos unas malas personas. Esto roza el acoso, no es nada normal».

Aunque muchos seguidores le han recomendado que denuncie la situación, la sevillana les ha respondido que no puede, ya que la mayoría de ellas viene sin remitente: «No puedo denunciarlo porque viene sin nombre. Ponen mi nombre o el nombre de mi marido y nuestra dirección».

Todos los personajes mediáticos suelen recibir a través de las redes desde halagos hasta insultos, debido sobre todo a la exposición que tienen en los medios. Los ataques e insultos son intolerables, pero lo son aún mas cuando llegan a invadir tu propia vida privada.