Jorge Javier Vázquez: el duro pasado que le llevó a tocar fondo

Jorge Javier Vázquez, cuando presentó el programama "Aquí hay tomate"

Jorge Javier Vázquez desvela su pasado caracterizado por las borracheras y el desmadre

Jorge Javier Vázquez no ha tenido ningún inconveniente en desvelar a través de su blog de la revista ‘Lecturas’, algunos aspectos de su vida privada, sobre todo aquellos ocurridos tras el éxito del famoso programa ‘Aquí hay tomate’.

Cuenta el famoso presentador, que empezó a beber alcohol cuando comenzó a salir por los bares de ambiente gay. En un principio, entrar en estos bares le causaba ansiedad y se ponía muy nervioso al estar rodeado de personas homosexuales como él.

Para tranquilizarse, lo que hacía es que, nada más entrar en el bar, se dirigía de inmediato a la barra y pedía una copa. Pero, lo que empezaba con una copa, siempre desembocaba en algo más, ya fuera por no encontrar con quién ligar o porque la persona que le gustaba pasaba de él.

Contaba Jorge Javier, que siempre tenía la esperanza de que apareciera alguien en el último momento pero la mayor parte de las veces regresaba a casa solo, desamparado y borracho. Sin embargo, no se daba por vencido, y volvía a salir y a beber.

Jorge Javier Vázquez llegó a usar el alcohol como ansiolítico

Confesaba el presentador que incluso llegó a usar el alcohol como un ansiolítico. No solo estaba pasando su mejor momento televisivo, sino también su mejor momento de desmadre y fiestas nocturnas. Reconoce que para él fue una época divertida pero que también le jugaron malas pasadas.

Jorge Javier Vázquez habla de esas malas pasadas porque circulan varias fotos del presentador en situaciones vergonzosas. El presentador asegura que la gente llegaba a hacerse fotos delante de él como si «fuera un animal en peligro de extinción».

Reconoce también con respecto a dichas fotografías, que hay incluso personas que le envían las fotos para avergonzarlo. Jorge Javier recuerda entonces lo que le decía su madre: «Ay, Jorge, es que yo no quiero que bebas para que no se rían de tí».

Remordimientos y complejos

A sus 49 años el presentador se lamenta el haber estado siempre pendiente a los remordimientos, complejos de culpa y arrepentimientos, con los que ha desperdiciado mucho tiempo.