Kiko Jiménez, novio de Sofía Suescun, se inyecta por primera vez Bótox

El actual novio de Sofía Suescun, Kiko Jiménez, se ha animado a probar las bondades del ácido hialurónico en su piel

Kiko Jiménez, novio de Sofía Suescun, ha dejado de ser virgen en cuanto a retoques estéticos, o eso dicen en la clínica donde ha acudido para pasar por chapa y pintura. Curiosamente ha acudido al mismo centro que visitó Rocío Flores y Antonio David, su padre, hace unos días en Madrid, donde es de suponer que se sometieron a algún tratamiento parecido al de ex novio de Gloria Camila.

Kiko Jimenez y Sofía Suescun, a pesar de haber intentado mantenerse en el candelero en cuando a apariciones en televisión, parecen estar pasando por una época de sequía mediática. Desde hace algún tempo no los vemos en revistas, programas de televisión o en polémicas con otros personajes del Universo de Telecinco. Y es que a todas luces, el crudo enfrentamiento entre Kiko Rivera y su madre, Isabel Pantoja, ha postergado a la pareja a un segundo plano

Es cierto que el ex de Gloria Camila acude de vez en cuando a ‘colaborar’ en Sálvame Diario‘, donde posee un perfil muy bajo, y donde tampoco es que se luzca ni se haga notar. Par ser sinceros, sus demás compañeros de plató son auténticos pesos pesados del universo más casposo de la prensa rosa y hace falta tener muchos recursos para hacerles sombra.

 

Kiko Jiménez sucumbe al ácido hialurónico para mejorar su aspecto

Kiko Jiménez ha pasado por una prestigiosa clínica estética de la capital madrileñas para ponerse en manos de profesionales. En un corto vídeo en Instagram de esta clínica, Kiko aparece sonriente mientras un médico le inyecta la toxina botulínica, en el entrecejo, en las arrugas de expresión de su frente o las patas de gallo:

“Kiko se atreve por primera vez a dar carpetazo a sus arrugas de expresión en el tercio superior de la cara” reza la publicación en Instagram. 

Quien también pasado por este centro pero para otros derroteros, era su novia, Sofia Suescun. Ella se ha sometido a un tratamiento para aliviar el bruxismo que sufre; el hábito de apretar los dientes de manera inconsciente. Con inyecciones de toxina botulínica se consigue relajar el músculo de la mandíbula y evitar las molestas y dolorosas consecuencias de esta dolencia:

“Relaja los músculos para evitar el ‘rechinamiento’ y desgaste de los dientes y hasta la migraña que genera el bruxismo”  Comentan en el perfil de esta famosa clínica.