El colaborador de Telecinco tendrá que pasar de nuevo por el quirófano por una fuga de bilis

La operación a la que se sometió Kiko Matamoros a finales del mes de julio de este 2020, en la que le extirparon la vesícula, le ha traído desde entonces muchos problemas al colaborador de ‘Sálvame‘.

Una infección que acabó afectando a varios de sus órganos, bazo, hígado, pancreas, e incluso a su sangre, le forzó a permanecer ingresado en el hospital durante tres semanas. El ex representante tuvo que seguir un tratamiento de antibióticos, y posteriormente un drenaje.

Finalmente el colaborador de televisión fue dado de alta, y decidió marcharse de vacaciones a la paradisíaca Tulum (México) junto a su actual pareja Marta López. Ahora y, tras finalizar su estancia en la localidad costera mexicana, Kiko ha regresado a España.

Tras ese regreso, ha concedido una entrevista al programa donde trabaja como colaborador, ‘Sálvame’. En el programa de las tardes de Telecinco, Kko Matamoros ha anunciado que tendrá que pasar de nuevo por el quirófano para operarse.

Le tienen que colocar un catéter interno

Según le indicó Kiko al presentador Jorge Javier Vázuez, el problema es que tiene una “fuga de bilis”. Por eso debe operarse para que le coloquen un catéter interno. El colaborador de televisión indicó que si los resultados de la analítica y el preoperatorio son correctos, pasaría por el quirófano este jueves.

Sin embargo el hermano de Coto Matamoros afirmó que en esta ocasión era un “tema menor”. Espera recibir el alta al día siguiente. Tras permanecer varias semanas ingresado en el hospital, el cambio del aspecto físico del colaborador es evidente e innegable.

Durante el tiempo que estuvo ingresado, Kiko llegó a perder hasta 15 kilos debido a los sueros antibióticos hospitalarios:

“La infección derivó y no podía consumir alimentos sólidos. Fue bastante difícil porque me debilité muchísimo”.

Finalmente Kiko le confesaba a Jorge Javier que esta deseando regresar al trabajo. Afirma que durante todo este tiempo, lo ha llegado a echar de menos.