La artista catalana habló de esto y otras cosas en el programa ‘Dos parejas y un destino’ de TVE

El programa ‘Dos parejas y un destino’ que se emite por la cadena pública TVE, tuvo como invitada el pasado viernes a la cantante y presentadora de 46 años nacida en Girona, Mónica Naranjo.

La artista catalana, que se ha labrado una trayectoria musical profesional que abarca algo mas de dos décadas, fue como citamos la indicada en un programa que contó como parejas con Jesulín de Ubrique y Chenoa, y La Terremoto de Alcorcón y Perico Delgado.

Los que sieguen de forma habitual este programa de corte documental que, como ya señalamos se emite los viernes en La 1, sabrán que la dinámica del mismo gira en torno a dos parejas de famosos, quienes se unen para hacer un recorrido turística a distintos puntos del territorio español.

Pero como indicamos la anfitriona e invitada del último programa emitido fue la artista gerundense, quien recibía en su ciudad natal a las dos parejas de famosos ya mencionadas.

Mónica revela la razón por la que estuvo alejada de los escenarios 7 años

Como anfitriona la artista de Figueras comió con ambas parejas, y mientras lo hacían la cantante habló de varios momentos de su vida, haciendo especial hincapié en los años que estuvo alejada de los escenarios. Hay que recordar que la cantante estuvo alejada del mundo de la música y los escenarios durante 7 años.

Tal y como ella mismo explicaba al resto de comensales, el motivo por el que decidió tomar esa decisión fue para tomarse un descanso, tomar distancia y por encima de todo aprender a vivir:

“Hay una cosa importantísima en la vida y es respetar los tempos. Si no respetas los tiempos, petas. Yo siempre comento que tengo la profesión más bonita del mundo. Pero si yo no respeto los tempos de descanso y la lejanía, al final, petas”.

La artista conto que ese fue le motivo por el que decidió marcharse a un pequeño pueblo llamado Mirano, ubicado en Italia. La artista también confesó que el tiempo que estuvo alejada de la música, no llego a echarla de menos.