El rey emérito Don Juan Carlos se marchaba de España para recalar en los Emiratos Árabes, donde permanece recluido para no ‘perjudicar’ a la corona ni ensombrecer el reinado de su hijo, el rey Felipe VI

El rey emérito Don Juan Carlos decidía marcharse del país que reinó durante 39 años dejando atrás una vida, una familia y una esposa, la reina Doña Sofía de Grecia. Un matrimonio que muchos afirman que solo fue de mera conveniencia en una época en la que España necesitaba un cambio radical de régimen.

Mucho se ha hablado de los líos de faldas del rey emérito, y más que se hablará cuando Corinna Larsen tenga que testificar el próximo 28 de septiembre, en el juicio en el que se la investiga por un supuesto encargo a José Manuel Villarejo, el polémico comisario jubilado que aún se encuentra cumpliendo condena.

Corinna fue una de las mujeres que ocupó el corazón de Don Juan Carlos durante años, y quien se encargó de destrozarlo, así como su reputación. Pero fue Marta Gayá quien casi consigue que deje la corona por amor. Con esta diseñadora mallorquina, el marido de Doña Sofía aún sigue teniendo una relación muy especial. De hecho, en unas grabaciones realizadas por el CESID, el antiguo CNI, el entonces rey de España llamaba a Marta “my girl” y confesaba que nunca había sido tan feliz con una mujer como lo era con ella.

La importante y drástica decisión de Sofía de Grecia, según Pilar Eyre

Doña Sofía, mientras tanto, trataba de disimular lo mejor que podía, muchos la han acusado de ser una cobarde y de mirar hacia otro lado para tratar de encubrir las andanzas de su esposo. Sea como fuere, ahora Don Juan Carlos ya no está y según ha publicado la periodista Pilar Eyre en su blog de ‘Lecturas‘, ya está tomando una decisión que afectará a su vida y a la de su familia.

“En estos momentos de tribulación de doña Sofía, en los que su marido ha emprendido las de Villadiego y ha sido apartada de la agenda real, desconoce qué va a ser de su vida. No sabe si irse a Grecia junto a su hermano, a Inglaterra o al refugio amistoso que le ofrece su incondicional Tatiana en París