La enfermedad que ha obligado a Kiko Hernández a mudarse de casa

La artritis psoriásica le dificulta subir escaleras las escaleras de su antigua casa de cuatro plantas

El colaborador de Sálvame, Kiko Hernández, se ha visto obligado a cambiar de hogar. El conocido tertuliano lo ha hecho por motivos de salud, según la revista Diez Minutos. Según dicha publicación, este cambio se debe a la artritis psoriásica que padece, una enfermedad degenerativa que ataca a las articulaciones, provocando dolor y falta de movilidad, y que le dificulta subir escaleras.

Kiko Hernández, que es padre de dos niñas, ha adquirido una nueva vivienda localizada cerca del centro escolar de estas. Se trata de un chalet de una sola planta, de unos 700 metros cuadrados de vivienda, ubicada en una parcela de 3.000 metros cuadrados. Cuenta con una piscina cubierta y un valor de mercado actual de alrededor de 2,5 millones de euros.

Así confirmaba al mudanza del periodista la revista ‘Diez Minutos’. El colaborador deja atrás una casa en la que tanto el salón, la cocina, los baños y los dormitorios se encuentran en la primera de las tres plantas, para hacer más sencilla la accesibilidad. Las plantas superiores quedarían para visitas e invitados, según el diario. Kiko deja atrás así Villa Chatín, su casa en la Sierra con una hipoteca de 204.000 euros.

La enfermedad que padece Kiko Hernández

Kiko Hernández padece artritis psoriásica, una enfermedad degenerativa inflamatoria que afecta directamente a las articulaciones y provoca, además de un dolor intenso, rigidez, falta de movilidad e hinchazón en las articulaciones. Son varias las ocasiones en las que el colaborador ha aparecido con unos guantes compresores sin dedos para aliviar las molestias.

Este trastorno inflamatorio crónico afecta a aproximadamente 200.000 personas en España. Por norma general, aparece en la piel y esta enfermedad suele pasar desapercibida para dermatólogos y pacientes. Pero un diagnóstico a tiempo puede aliviar las molestias y evitar lesiones graves e irreversibles.

Por eso, tras 4 años en su chalet de la Sierra de Madrid, el colaborador de Telecinco ha tomado la decisión de mudarse por la dificultad que le suponía tener que vivir entre plantas con una enfermedad dolorosa.