La impactante transformación física y mental de Labrador (‘MyHyV’ y ‘Gandia Shore’)

José Labrador saltaba a la fama gracias al reality ‘Gandia Shore’ de MTV

¿Quién no se acuerda de Gandia Shore? Allí conocimos a una jovencísima Ylenia Padilla, sin retoque estético alguno, y a Labrador, entre otros. Corría entonces el año 2012 y unos desconocidos participantes convivían en un chalet de Gandia, donde fuimos testigos de numerosas broncas y relaciones amorosas que no llegaron a nada.

José Labrador, de Puerto Sangunto, era uno de estos participantes y polémica fue su relación de ‘tira y afloja’ con la ahora colaboradora de ‘Sálvame y de varios programas de Telecinco, Ylenia Padilla. Más tarde dio el salto a Telecinco como tronista de ‘Mujeres y Hombres y Viceversa‘, donde no pasó inadvertido. Pero era en Supervivientes donde el joven desmotó que había madurado, no sólo había cambiado su físico, sino también su mentalidad.

Labrador ya presumía de buen físico en su debut en la televisión, pero se ve que no era suficiente para él. En la actualidad, Labrador vive para el gimnasio y la vida sana. Él mismo lo ha compartido en su perfil de Instagram, donde podemos ver la impactante transformación física del valenciano: «29 de junio del 2015: 74 kg. Vs. 12 de junio del 2019: 89 kg»

La impactante transformación física y mental de Labrador ('MyHyV' y 'Gandia Shore')
Labrador, en una imagen de Gandia Shore y de su Instagram

Labrador publica una enigmático mensaje sobre su transformación mental y física

Bajo el lema ‘Vida Sana‘ presenta Labrador su nstagram donde lao siguen casi 240.000 personas. En su última publicación, el valenciano parece haber encontrado su estabilidad física y mental con este enigmático mensaje:

«Un día sin darte cuenta te vas sintiendo mejor, no totalmente feliz, pero si más seguro, menos triste y más completo. Y así es como empiezas a reconstruir cada una de tus ruinas, paso a paso y cerrando heridas. Y un día sin notarlo desaparecen las lágrimas, la frustración y los miedos; y así te vas dando cuenta que después de la tormenta siempre hay vida»