Supervivientes

Una prueba en la que se enfrentaban Ana María Aldón y Yiya acaba en polémica por la decisión final del programa

Desde que el pasado 20 de febrero arrancase la presente edición de ‘Supervivientes‘, la gala de ayer jueves fue sin duda una de las más polémicas. Todo por una imagen polémica, y la posterior decisión decisión tomada por el programa.

Todo comenzó durante una de las pruebas del reality, un juego de localización que tenía como premio para los ganadores una pizza. Los concursantes debían enfrentarse empujando una caja, hasta que una de ellos tirase al otro al agua.

Lara Álvarez había explicado previamente, que la prueba se debía hacer sin levantar las manos de la caja. Además ninguno de los rivales debían apoyar el pie en el tablón ubicado en la base del objeto.

Uno de esos enfrentamientos tenía como rivales a la mujer del torero José Ortega Cano, Ana María Aldón, y a la concursante que se ha visto envuelta en más de una polémica en esta edición del popular reality, la modelo Yiya.

Una polémica decisión que ha generado un aluvión de críticas contra el programa

Cuando arrancó la prueba para ambas Lara indicó que Ana María Aldón podía estar pisando la caja, por lo que no estaría cumpliendo con las normas de la prueba. Por ese motivo los organizadores del reality decidieron revisar las imágenes para tomar una decisión al respecto, sobre si se descalificaban o no a la mujer de Ortega Cano.

Finalmente la organización decidió que Aldón había cometido una infracción, por lo que proclamaron ganadora a Yiya. La decisión no fue bien recibida por Aldón, quien afirmaba que ella no había pisado la caja.

El enorme enfado de esta, unida a la repetición en varias ocasiones de las imágenes y las palabras del presentador Jorge Javier Vázquez tranquilizando y dando la razón a la mujer de Ortega Cano, hicieron que la organización diera marcha atrás en su decisión.

Finalmente Ana María Aldón y Yiya tuvieron que repetir la prueba, algo que no gustó a gran parte de la audiencia y a la propia Yiya. La modelo se quejó y dejó patente su malestar: “Puedo montar otro pollo como ella. No mola, qué pasa aquí con los raseros”.