La presentadora Isabel Gemio deja sorprendida a Toñi Moreno con sus confesiones

Isabel Gemio y Toñi Moreno

La presentadora extremeña de 58 años acudió al programa ‘Un año de tu vida’

La presentadora de programas como «Lo que necesita es amor» o ‘Sorpresa ¡Sorpresa!’, Isabel Gemio, reapareció ayer lunes en televisión después de varios años alejada de este medio. Regresaba en el programa ‘Un año de tu vida’ que presenta Toñi Moreno.

Aunque la extremeña decidió hace unos años dejar atrás la televisión, Isabel acudía ayer al programa de Canal Sur para hablar sobre como se ha tratado el sexo en la televisión. En el se recordó además su etapa como presentadora en todos estos años.

Isabel habló sobre estos temas, pero también hizo un pequeño repaso a su carrera profesional en el mundo de la televisión. Durante muchos años la extremeña de 58 años fue una de las presentadoras más destacadas de la pequeña pantalla.

Precisamente se hizo referencia a uno de los espacios más exitosos de su carrera a mitad de la década de los 90, ‘Esta noche, sexo’. Es aquí donde Isabel Gemio reveló algunas confesiones que sorprendieron a Toñi Moreno.

El secreto de belleza de Isabel Gemio

Isabel indicó que en aquella época este tipo de formato causó un gran impacto, ya que no se hablaba del sexo entre hombres y mujeres con tanta naturalidad como hoy en día.

La presentadora confesó que en aquel momento decidieron crear un programa de este tipo, ya que en ese instante existía una gran ignorancia alrededor de este tema. Isabel confesó que para hablar de sexo llegó incluso a meterse en una bañera con otras mujeres de la misma edad.

Isabel afirma ser una persona que siempre se ha caracterizado por su franqueza. Por eso no tuvo reparos en contestar de forma muy directa a la pregunta de Toñi Moreno, sobre cual era el secreto de belleza que usaba para tener una piel tan estupenda.

Ella contestaba que practicando ‘Mucho sexo, mucho sexo», pero también lo atribuía a la herencia genética.

La presentadora Isabel Gemio deja sorprendida a Toñi Moreno con sus confesiones