La madre de Felipe VI como todo ciudadano de a pié, tiene también sus manías y rarezas en casa

Tras 38 años de reinado, la Reina Sofía siempre cumplió correctamente todos sus deberes y obligaciones como esposa del rey de España de aquel entonces, Don Juan Carlos, pero cierto es también que la suegra de la actual Reina Letizia tiene sus manías dentro de casa y es muy exigente con su servicio.

Son pocas las personas que pertenecen a la realeza y que cumplen de forma impecable su papel como lo ha hecho la madre de la infanta Elena, quien además de ser exigente con su propia persona también lo es con los empleados que están a su servicio.

Sofía de Grecia y Dinamarca quien fue en su día consorte del jefe de Estado ha querido siempre transmitir a sus hijos desde la infancia todas las enseñanzas y valores que estaban a su alcance, en especial al futuro rey de nuestro país, don Felipe VI.

Cierto es que además de ser muy exigente consigo misma, doña Sofía ha tenido siempre presente el ‘saber estar’ en toda circunstancia, convirtiéndose en uno de los miembros más queridos de la familia real española.

Es la exigencia, según relata la escritora Pilar Eyre, el secreto de la madre de Felipe VI, quien posee un gran sentido de responsabilidad y lo aplica también a las personas más cercanas y de su confianza.

Es inflexible con el servicio

La periodista quien dedica desde el 2016 una pequeña sección a doña Sofía en una conocida revista, ‘No es por maldad’, relata algunos detalles desconocidos de la reina emérita con sus asistentes y personal de su servicio: “La reina no se deja aconsejar y nunca protesta. Pero es inflexible con el servicio, si ve que una prenda no está bien planchada, no dice nada, se limita a tirarla al suelo” confiesa la columnista.

Pilar Eyre define a la reina ‘muy reina’ y opina que es una persona de fuerte carácter, donde además cuenta de la mano de un miembro que formó parte del equipo de peluquer@s de doña Sofía: “Si le dabas un tirón sin querer, no te decía nada, pero la mirada… buf, la mirada…”.

La Reina Sofía y sus exigencias: "Se limita a tirar al suelo una prenda, si no está bien planchada"