La verdad sobre la herencia de Lina Morgan tras casi 6 años de su muerte

El próximo 19 de agosto, se cumplirán 6 años de la muerte de una de las grandes actrices cómicas españolas, Lina Morgan

Lina Morgan (o María de los Ángeles López Segovia, su nombre real) nos dejaba el 19 de agosto de 2015. La que se hiciera famosa sobre los escenarios, triunfara en el cine y arrasara en la pequeña pantalla con series y revistas era velada en el Teatro La Latina; de su propiedad, el icónico edificio le pertenecía desde hacía años.

Aparte de dejarnos grandes momentos y frases para el recuerdo, la protagonista de ‘Hostal Royal Manzanares’  y ‘La tonta del bote‘ dejó a sus herederos una importante fortuna. Fruto de sus años de duro trabajo -compaginando cine, televisión y teatro en ocasiones-, Lina Morgan acumuló un gran patrimonio y unas cuentas corrientes más que saneadas, pero esta información daba un vuelto hace sólo unos meses.

Dos años después de su muerte, la actriz Marisol Ayuso confesaba en ‘Sálvame Deluxe‘ la cantidad de dinero que cobraba Lina por cada capítulo de Hostal Royal Manzanares; la que fuera su gran amiga y compañera en obras como ‘Celeste’ tiene un color‘ afirmaba que la actriz llegaba a cobrar 32 millones de pesetas por episodio, casi 200.000 euros actuales.

Emitida en Televisión Española entre febrero de 1996 y enero de 1998, la serie contó con 61 episodios. Sabiendo estos datos, podemos calcular que, solo por este éxito en la pequeña pantalla, Lina Morgan se embolsó casi dos mil millones de pesetas, unos doce millones de euros. Desde luego, la actriz le sacó partido a su papel de Reme, una mujer de pueblo que llega a la capital dispuesta a empezar de cero.

¿Qué fue de la herencia de Lina Morgan?

Conociendo estos detalles a grandes rasgos, muchos pensarán que Lina dejó un importante patrimonio y legado. Tras su muerte, muchos trataron de averiguar a quien le dejaría tanto dinero ya que ésta no se había casado y decidió no tener hijos.

Al no tener Lina Morgan hijos, enseguida aparecieron los primeros rumores sobre a quién iría destinado su patrimonio multimillonario. Entre 10 y 40 millones de euros en total se tasaba su herencia en diferentes medios.

Un piso de lujo en Madrid, situado cerca del Parque del Retiro, estaba valorado en millón y medio de euros; aparte, su espectacular colección de abrigos de piel y joyas -que algunos expertos señalaban más increíble aún que la de la mismísima Sara Montiel- y el dinero depositado en sus cuentas bancarias buscaban dueño.

Lina Morgan durante una secuencia de ‘Hostal Royal Manzanares’

Su testamento lo dejaba claro: la actriz no nombraba heredero a nadie de su familia, ni siquiera a su sobrino, sino a su chófer durante décadas: Abelardo González Álvarez. Su hombre de confianza fue más que un simple empleado para la actriz, y por eso le legó la mitad de su herencia, que le sería entregada en dinero en metálico según dispuso en el testamento. Daniel Pontes de Dios, su secretario, se quedaba según el mismo documento con sus bienes materiales y acciones.

Eso sí, también sorprendió que, al final, no se legara nada de la herencia de la actriz a su gran amigo el Padre Ángel. El fundador de la ONG Mensajeros de la Paz’ y la actriz tenían una muy buena relación de amistad, incluso ella era madrina de la organización benéfica y colaboraba en vida de forma activa, pero ni un euro de su millonario legado fue a parar a manos de la famosa casa de ayuda.

¿Qué hay de cierto en la millonaria herencia de Lina Morgan?

Daniel Pontes, el otro gran beneficiario de la herencia de Lima Morgan, concedía una entrevista en Agosto de 2020, que daba un vuelco a toda esta información que ya teníamos sobre la herencia de la reputada cómica española.

Al parecer Daniel pasó de ser su asistente y administrador de bienes, a tutor legal para que se pudiera encargar de todas las gestiones relacionadas con su vida. 30 años velando por sus intereses, pero cuando se cumplía el quinto aniversario de su erute, Daniel desvelaba en una entrevista al medio ‘Vanitatis‘, que la herencia no fue tan cuantiosa como informaban los medios… «En 2004 había 1.000 millones y en 2006, ni la mitad»

La enfermedad de Lina Morgan y la mala adminstración anterior, mermó la herencia de la actriz

Según comentó Pontes, la enfermedad de Lina Morgan hizo mermar su herencia, ya que en el último año de su vida, necesitó cuidados paliativos en su propia vivienda, teniendo que abonar importantes cantidades de dinero a los facultativos que se desplazaban a su domicilio. También la mala administración que haba antes de que él tomara las riendas de sus interese económicos, en 2007. ‘Hubo una nefasta gestión y la solución fue venderlo. En 2004 había mil millones y en 2006 no había ni la mitad.’

Pero lo que más recuerda y lo que  se le ha quedado grabado a fuego, fueron los últimos meses de vida de su «jefa», como así la llamada de manera cariñosa. Dani tuvo que tomar importantes decisiones para respetar su última voluntad: «En el hospital en el que estaba no querían que se muriera allí. Poco menos que nos echaron. Lina estuvo tres meses sedada y después ocho más, y yo era el que tenía que tomar decisiones. (…) La casa era un hospital con dos botellas diarias de oxígeno, médico tres veces al día que cobraba entre setecientos y mil euros diarios, enfermeras por todas partes»

Daniel Pontes confesaba amargamente que no pudo cumplir la promesa que le hizo a Lina Morgan

Daniel tuvo que levantar muros para tratar de preservar la intimidad de Lina, como ella dejó escrito como última voluntad. No quería que nadie se enterara de su muerte hasta que hubieran finalizado los actos funerarios, pero no pudo ser posible. «Quería que se hiciera pública su muerte una vez ya muerta y enterrada (…) Jesús Cimarro, que compró el teatro La Latina, me dijo que no podía ser así; que Lina, o mejor dicho sus seguidores y toda la gente que la quería y la admiraba, se merecían poder darle el último adiós» 

Muchos no entendieron el secretismo y hermetismo de Pontes tras fallecer Lina Morgan. Muchos lo criticaron porque había sido el mayor beneficiario de su herencia, y trataron de atacarle con informaciones envenenadas y con críticas a las que no respondió. Pero lo único que estaba haciendo era tratar de cumplir la última voluntad de su gran amiga que se había convertido en su familia.

Daniel Pontes junto a Lina Morgan, poco tiempo antes de fallecer