Las leales ‘amigas’ que visitan al Rey Don Juan Carlos en Abu Dabi, según Pilar Eyre

A raíz de la última visitar de las Infantas, Elena y Cristina, a su padre en Abud Dabi, Pilar Eyre ha desvelado que recibe otras vistas extraoficiales del género femenino

El Rey Don Juan Carlos sigue viviendo a cuerpo de rey (nunca mejor dicho) en Abu Dabi, país elegido para instalarse tras el sonado escándalo de sus ilícitos movimientos financieros y de sus líos de faldas con Corinna Larsen. Mientras, en España, la reina emérita y esposa de Don Juan Carlos, Doña Sofía, prosigue con su rutinaria vida obviando que su marido esté en la otra parte del mundo.

De todos es sabido el distanciamiento que ha habido entre Sofía y Juan Carlos, desde hace décadas. Según aseguraban, sólo tuvieron contacto íntimo para concebir a sus tres hijos, y ahora se entiende el por qué; Don Juan Carlos llevaba una vida totalmente ajena a la de mujer. Viajes a idílicos países junto a sus supuestas amantes, (una de las mas famosas Corinna Larsen), y una vida paralela a la Familia Real Española, lo pusieron en el punto de mira de todos los medios, que llegaron a dudar de la valía de la Monarquía en nuestra sociedad actual.

Ahora, Pilar Eyre ha apuntalado la versión del rey emérito más fiestero e infiel, con una información que solo vendría a corroborar que le importa bien poco su mujer. En su blog de  ‘Lecturas’, la famosa periodista catalana ha desvelado lo bien que se lo pasa Don Juan Carlos lejos de su familia.

Pilar Eyre saca a la luz las visitas de féminas a su residencia de Abu Dabi

Además de revelar que diversos medios internacionales, como la televisión Alemana y Suiza, estaría preparando documentales sobre la polémica figura del rey emérito de España, Don Juan Carlos, también ha dejado claro que no está tan solo como muchos ya presuponían.

Según adelanta la cronista improvisada no oficial de Casa Real, Don Juan Carlos, además de las frecuentes visitas de sus hijas, la Infanta Cristina y Elena, recibe a sus amigas, quienes parecen dispuestas a estos largos viajes para estar con su ‘amigo’: “su teléfono suena cada vez menos aunque sus amigas fieles siguen al pie del cañón y lo han visitado para darle ánimos. Aunque él siga soñando con su sirena rubia”.