Lola revela cuáles han sido las secuelas de su paso por ‘Supervivientes 2021’

Lola y los finalistas de ‘Supervivientes 2021’, aún se encuentran en periodo de adaptación tras pasar casi 4 meses sobreviviendo en una isla

Lola, la joven que se dio a conocer por participar en ‘la isla de las Tentaciones’, ha revelado las manías o secuelas que le han quedado desde que llegara de Honduras, donde participó en el duro reality, ‘Supervivientes 2021’. Lola ha revelado a través de su perfil de Instagram, que no ha logrado adaptarse aún al día a día ni al entorno en el que vive.

Mientras muchos concursantes les cuesta conciliar el sueño, o volver a dormir en su cama, otros padecen un efecto rebote en su peso, ya que en la isla la dieta que tienen es muy restringida y limitada, por lo que cuando regresan a la vida que tenían, la ingesta se vuelve casi incontrolada. El organismo aprovecha todo lo que recibe, sin desechar casi nada, y esto provoca el efecto rebote.

Lola recordaba en el típico ‘preguntas y respuestas’ de Instagram, algunas cuestiones que le formulaban sus seguidores. Pudimos saber que sigue manteniendo buena relación con Alexia Rivas, con su querida Palito Dominguín, o con Melyssa Pinto, todas compañeras de aventuras de este programa.

Lola revela cuáles han sido las secuelas de su paso por ‘Supervivientes 2021’

Lola revela las manía o TOC’s, que le ha dejado su paso por ‘Supervivientes 2021’

Son curiosidades pero quizás podría padecerlas durante mucho tiempo. Lola confesaba que ahora no puede soportar los ruidos elevados o estridentes. Por ejemplo alguien hablando alto, o la música alta, le molesta mucho y trata de evitarlo a toda costa. Esto es algo normal ya que Lola pasó casi todo su concurso, sola, en silencio y con el ruido Del Mar de fondo.

Otras de las cosas que tampoco soporta es ver como la gente come rápido, o que hablen mientras coman. Este es debido a que le quedó un ligero trauma porque tras la prueba de recompensa, tenían que comer lo más rápido posible para ingerir más calorías. Ahora disfruta de cada segundo y de cada bocado, sin prisas y en total tranquilidad. Mientras que las servilletas no entran dentro de sus planes, y sigue limpiándose con el dorso de la mano.