Los fracasos sentimentales y económicos que obligaron a Mila Ximénez a renunciar de su hija Alba

Mila Ximenez y su hija r Alba Santana/ GTRES

Mila vivió 10 duros años sin su hija. “No tenía dinero y me tuve que alejar de Alba”.

Aunque se conoce bien poco de la vida de Mila Ximénez, ya que siempre ha mantenido un gran hermetismo de su vida privada, lo poco que sabemos de su vida es que no lo ha tenido fácil, ha pasado una dura vida marcada por dramas y momentos difíciles.

La colaboradora de Sálvame y finalista de Gran Hermano VIP 7, que pasa en la actualidad por un gran momento profesional, llegó a pasar unos duros momentos en el pasado hasta llegar a su actual vida, de hecho, Mila Ximénez vivió muchos fracasos en el ámbito sentimental y tuvo duros problemas económicos, que la obligaron incluso a tener que renunciar a los que más queria, su hija Alba.

Sin embargo, el peor momento de Mila Ximénez estuvo marcado por un intento de suicidio, cuando la colaboradora de Sálvame se vio llena de fracasos sentimentales, con cuantiosas deudas económicas y sumida en un mundo cargado de excesos de los que quiso salir por ella y por el bien de su hija Alba.

Mila Ximénez se enamoró muy joven y vivió un infierno

Mila Ximénez desvelaba en GHVIP, que a pesar de tener una buena infancia al lado de su familia, se enamoró siendo muy joven, y mantuvo una relación en la que sufrió mucho:

“Con 18 conozco al primer amor de mi vida, fue una relación complicada porque no era una persona libre y yo era muy jovencita… Todo lo que había soñado y vivido fue una pérdida de tiempo.”

Cuando Mila Ximénez estaba encerrada en ese infierno conoció a Manolo Santana, que hizo que todo cambiara y volviera a ver la vida de otra manera, dando así un cambio radical. Reconoce Mila con respecto a su relación con Manolo Santana, que se sentía libre como un pájaro por él respetaba su libertad, pero sin embargo, ella no supo gestionar bien esa libertad.

“Sé que fue un matrimonio a la ligera, él venía de una relación rota que no superó, yo venía de una relación que fue un infierno y nos juntamos dos personas que queríamos convivir, pero creo que ninguno de los dos estábamos preparados para eso (…) Yo no había vivido nada y cometí el error de quererlo vivir todo con él.”

Los fracasos sentimentales y económicos que obligaron a Mila Ximénez a renunciar de su hija Alba
Mila Ximénez con Manolo Santana y su hija Alba

El nacimiento de Alba, el mejor momento de su vida que se convirtió en una pesadilla: “No tenía dinero y me tuve que alejar de Alba”

El nacimiento de Alba fue para Mila Ximénez el mejor momento de su vida, sin embargo, nunca pensó que esa bella realidad se convertiría en una pesadilla: “Con el nacimiento de Alba me subí al cielo más infinito. Pensé que había acertado y me dediqué en cuerpo y alma a ella, y a su padre.”

Posteriormente, Mila se divorció de Manolo Santana, volviendo así a su punto de partida: “Perdí el timón de mi vida, tuve que renunciar a la persona que más quería en mi vida y pensé ‘me he vuelto a equivocar’”.

Mila Ximénez, había sufrido ya mucho en la relación anterior a Manolo Santana, y su vida volvía a truncarse con el divorcio del famoso tenista, con quien se había casado y con quien probó una vida de fiestas y excesos.

La situación económica se volvió en su contra y aunque Alba era el motor de su vida y su única razón para seguir adelante, tuvo que dejar que Manolo Santana se la llevara para cuidarla hasta los doce años, mientras intentaba reconducir su vida. Mila vivió 10 duros años sin su hija. “No tenía dinero y me tuve que alejar de Alba”.

Lo único que la consuela, es que Alba fue feliz: “Yo salvé la niñez de mi hija porque ella la recuerda con mucha felicidad, con mucha paz… y eso me compensa, lo volvería a hacer”.

La televisión ayudó a Mila a salir del pozo en el que se encontraba

Mila confesó en  ‘GH VIP’ que la televisión fue su salvación. “Raúl Prieto me salvó la vida. Me llamó para ofrecerme colaborar en ‘Aquí hay tomate’ y me cambió la vida, luego llegó ‘Crónicas Marcianas’ y todo fue mucho mejor. Pude recuperar a Alba”.

No obstante, el momento más bonito fue cuando Mila recordó en medio de las lágrimas a sus nietos. “Ellos son lo mejor que tengo en la vida, nunca pensé que nadie me llamaría abuela. Quiero que se sientan muy orgullosos de mí”.

Los fracasos sentimentales y económicos que obligaron a Mila Ximénez a renunciar de su hija Alba
Mila Ximenez y su hija r Alba Santana/ GTRES