Los “intrusos” que ponen en peligro la libertad de Beatriz Montañez

La periodista que se dio a conocer en el programa ‘El Intermedio’ junto a Wyoming, ha denunciado que su libertad, paz y tranquilidad, se han visto mermadas por algunos “intrusos”

¿Dónde está Beatriz Montañez? Esta era un de las preguntas más recurrentes por muchos de sus fans, así como aquellos que no se perdían un programa de ‘El Intermedio’, sólo para ver a la guapa presentadora y periodista. Esta pregunta fue contestada por ella misma, justo cuando comenzaba la campaña para promocionar el libro que acababa de escribir, ‘Niadela‘.

Entonces sorprendía a media España, al revelar que había decidido dejar la bulliciosa ciudad, para mudarse a un paraje inhóspito, alejado de la civilización y con pocos recursos a su alcance. Cinco años llevaba residiendo en una cabaña, en plena naturaleza, solo con la compañía de animales y de sí misma.

La soledad es, ha sido y será la mejor amiga que he tenido nunca. Necesitaba silencio, necesitaba saber cuál era el camino” Beatriz encontró en esta manera de vivir, lo que la hacía feliz y lo que la hacía sentir, cómoda y en paz consigo misma.

Beatriz Montañez revela que su paz y tranquilidad en medio de la nada, se ha visto interrumpida por “intrusos”

Beatriz nunca llegó a pensar que al confesar su nueva y curiosa manera de vivir, atraería a los curiosos, o algunas personas que no entienden que si la periodista quiere vivir alejada de la civilización es por un motivo en concreto: no quiere tener contacto con nadie, excepto cuando ella quiera.

Aún así, hace muy poco confesaba en el programa ‘A vivir’, de la Cadena Ser, que desde que reveló cómo había cambiado su vida para mejor, no ha dejado de ser molestada desde hace alguna semanas, por campistas o “intrusos” como ella les llama, e incluso ha tenido  que intervenir la Guardia Civl, debido a la insistencia de algunos:

No los llamo fans, los llamo intrusos. Ha tenido que intervenir la Guardia Civil porque se han dedicado a revolotear por mi casa, a dejarme notas, a observarme con prismáticos… Me siento enclaustrada en mi propia libertad. Ha sido muy frustrante sentirme vigilada en mi propia casa” Revelaba amargamente la periodista nacida en Almadén.