Los mejores alimentos para cuidar tu salud y quitarte años

Hay ciertos alimentos que te ayudarán a cuidar tu salud, y así poder tener un organismo más joven

Para garantizar una buena nutrición, sana y equilibrada, llaman nuestra atención aquellos alimentos con alto valor en potasio y la vitamina E, que son dos de los más potentes antioxidantes, sustancias que nos protegen frente a los radicales libres, causantes de los procesos de envejecimiento y de algunas otras enfermedades.

Los antioxidantes retrasan el proceso de envejecimiento combatiendo la degeneración y muerte de las células que provocan los radicales libres.

La incapacidad de nuestro cuerpo para neutralizar los agentes agresores a los que nos exponemos diariamente, nos obliga a recurrir a alimentos con propiedades antioxidantes, para minimizar los daños. Hay estudios que incluso relacionan los antioxidantes con la lucha contra el cáncer.

Potasio: Esencial en nuestra alimentación

Es, por sus beneficios, el tercer mineral que gobierna nuestro organismo, después del calcio y el fósforo. Es el responsable de normalizar el balance de agua en nuestro organismo, participa en el mecanismo de contracción y relajación de los músculos y en su mantenimiento saludable. Y junto con el calcio y el magnesio, colabora en la regularizacón de todas las funciones celulares para activar los sistemas enzimáticos.

Según una máxima de los expertos nutricionistas, todo alimento pobre en sodio es rico en potasio, así que tanto las verduras como las frutas frescas, son ricas en este nutriente. Sobre todo el plátano, al igual que el tomate. También lo podemos encontrar en las carnes, en las legumbres como las lentejas, alubias y garbanzos -los frijoles son las legumbres con mayor contenido en potasio- sin olvidar las pipas de girasol y el cacao, aunque en este último caso en menos cantidad

El plátano, el más rico en potasio
Muy bajo en sodio, esta fruta está muy recomendada para personas que quieran bajar volumen e hinchazón. A pesar de la mala fama por su alto valor calórico, está pensado para personas con tendencia a desarrollar edemas por problemas de gota o reumatismo.

El tomate, básico
Es otro de los productos que no deben faltar en la dieta de las personas con tendencia a retener líquidos. Mejor consumirlos frescos en ensalada, que enlatados, por el alto valor de sodio que puedan incorporar.

Vitamina E, A diario

Es un grupo de 8 vitaminas solubles en grasa que ayudan a prevenir el estrés oxidativo del cuerpo. Las cantidades adecuadas de vitamina E pueden ayudar a proteger contra enfermedades cardíacas, cáncer y las lesiones oculares relacionadas con la edad, degeneración macular. La vitamina E ayuda a proteger contra las enfermedades del corazón, porque reduce la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad que hay en el colesterol, y ayuda a prevenir los coágulos sanguíneos que pueden producir un ataque al corazón. Pero cuidado con el exceso de esta vitamina, que puede acentuar las hemorragias.

En plantas, aromáticas y hoja verde
Aparte de encontrarlo en la mayoría de los frutos secos, lo tienes en las hierbas aromáticas como la albahaca y el orégano. Este ingrente en pastas y pizzas, te puede ayudar a enderezar sabrosas ensaladas. También lo encuentras en otras plantas como la salvia, el tomillo, el perejil y el comino, en las aceitunas verdes aderezadas, con múltiples usos culinarios y las espinancas cocinadas.
también, ácido fólico.

Si estás embarazada:

Aunque tenemos que cuidar nuestra alimentación en todo momento, todavía más si estás esperando un bebé. Esta dieta específica para embarazadas debe estar reforzada en vitamina C y A, ácido fólico, hierro, calcio y proteínas.

La vitamina C (la tienes en el consumo diario de 2 a 3 raciones de frutas frescas o jugos naturales y de 2 a 3 raciones de vegetales) ayuda a la absorción del hierro. La vitamina A (la encuentras en una ración semanal de hígado o de pollo y una o dos raciones diarias de vegetales de hoja verde) contribuye al desarrollo embrionario, al desarrollo de la retina y del esqueleto del bebé.

Para tener cubierta la dosis necesaria de calcio -una embarazada pasa de necesitar los 1.100 mg normales a los 1.200 mg- incorpora en tu dieta de 3 a 4 raciones de lácteos al día, como leche enriquecida con calcio, yogurt, quesos blancos frescos y sardinas. En el caso de intolerancia a productos lácteos, los suplementos pueden tus aliados. Las embarazadas necesitan, además, un aporte adicional de folatos, claves en el correcto desarrollo del feto. Hay que recurrir a suplementos siempre, pues la ingesta idónea para una embarazada sería siempre deficitaria si solo aportamos folatos a través de la alimentación ordinaria.